Los 62 millones de euros donados a Huánuco por una entidad alemana para la construcción de la planta de tratamiento para aguas residuales (PTAR) están condenados a perderse. No se tiene ni terreno y mucho menos expediente técnico de la PTAR para presentar a la comunidad internacional.
Se había determinado como ubicación de la PTAR el terreno del totoral de Huachog, debido a que de sus 9 hectáreas de extensión, menos del 10 %, se mantiene como totoral, mientras que el otro 90 % ha sido destruido por los invasores de la zona al igual que por la cantidad de desmonte que ha sido arrojado a todo lo largo del río.
El Gobierno Regional, como dueño del terreno, a través del Consejo Regional tenía que tomar la decisión de donar dicho terreno a la comuna huanuqueña para la realización del expediente técnico; sin embargo, los consejeros lejos de tomar una decisión acelerada, teniendo en cuenta lo que estaba en juego, prefirieron presentar observaciones y postergaciones.
El gran Consejo Regional ha tenido cerca de ocho meses para tomar la decisión, pero hasta ahora no han decidido nada; incluso una consejera se oponía a la gestión con el argumento de proteger el totoral, cuando este prácticamente ya no existe, ha sido destruido. Un poquito tarde, ¿no?
Parece que todavía el CR no tiene idea de la gran magnitud de la pérdida que su desidia e ignorancia causará a Huánuco. En primer lugar, si Huánuco deseara en un futuro apelar a la comunidad internacional para futuras donaciones, esta le exigirá como requisito una planta de tratamiento. Esto debido al compromiso y preocupación por el problema latente del cambio climático. En segundo lugar, será muy difícil que instituciones alemanas tengan la intención de realizar una donación a este departamento debido a su poco criterio y compromiso mostrado por las autoridades para con temas tan esenciales para los pueblos y el medio ambiente.
El plazo para la presentación del expediente vence a finales de este mes y probabilidades de conseguir un terreno y de hacer el expediente dentro de 20 días son casi nulas.
Huánuco se queda sin PTAR, sin los 62 millones de euros, con nuestro río Huallaga sumamente contaminado y que día a día se envenena más. Es preocupante que decisiones tan álgidas y esenciales para el departamento sean tomadas por personas que carecen de la visión y la identidad para con su pueblo.



