Maestros en huelga de hambre

Un viejo adagio dice que en este mundo todo da vueltas y, curiosamente, parece mentira

Hace dos años el actual presidente de la República, en campaña y visitando algunos pueblos del país, conquistó el corazón no solo de las mujeres profesoras, sino también de todo el magisterio. Pues, curiosamente, ofreció prácticamente duplicar el presupuesto para el sector educación hasta el 10 %.

Posteriormente, ya en el gobierno, debido a varios acuerdos, el compromiso de su gobierno ha sido subir el presupuesto hasta el 6 %.

Definitivamente, no es nada descabellado, los países con mejores índices de desarrollo priorizan y gastan un porcentaje similar (6 %), sin embargo, también tienen una estructura mucho más saludable y exigente, donde se practica la meritocracia y no el compadrazgo.

Para nadie es un secreto que si nuestro país desea salir adelante necesita invertir mucho más en educación, en capacitación para sus docentes y en un cambio total de paradigmas y normas de trabajo, como la meritocracia.

Dicho esto, es importante también que un docente pueda percibir un salario decente y, en la medida de sus necesidades, que le permita no únicamente cubrir sus necesidades familiares, sino también educativas, para continuar superándose y preparándose.

Imagínese usted las penurias que tiene que pasar un docente de las zonas rurales, donde no tienen internet y luz para poder realizar sus clases de manera efectiva. Entonces existe un discurso contraproducente en el Gobierno, donde supuestamente se intenta cubrir las grandes brechas, pero, con el paso de los años, estas brechas solo terminan haciéndose más grandes y la indiferencia al docente, continúa.

Como dice un viejo adagio, en este mundo todo da vueltas, y curiosamente hace algunos años era Pedro Castillo como dirigente del Sutep, quien remeció el piso del Ejecutivo para exigir mejores condiciones para el sector.

Curiosamente, ahora los nuevos dirigentes están haciendo lo mismo con él, exigiéndole que haga honor a su “palabra de docente” y mejore la calidad de vida de los maestros con el incremento del presupuesto.

Recordemos que los docentes universitarios de Huánuco han tildado de traidor al ministro de Educación, Rosendo Serna, por no cumplir con su palabra.

Hasta el momento, el presidente y el ministro de Educación se han olvidado de los cesantes y jubilados, quienes siguen rezagados y hasta ninguneados, lamentablemente.