El gobierno de Nicolás Maduro ordenó un despliegue militar masivo en todo el territorio venezolano como respuesta directa a la presencia del portaaviones USS Gerald Ford —el más avanzado de la flota estadounidense— en aguas latinoamericanas. La operación se ejecuta bajo una nueva etapa del denominado Plan Independencia 200, que moviliza tropas, armamento y medios de inteligencia a nivel nacional.
La medida fue anunciada por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, quien confirmó que se elevaron los niveles de alerta en todas las divisiones de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Caracas calificó la situación como una “fase superior de defensa nacional” ante lo que considera una amenaza imperialista creciente desde Washington.
El despliegue coincide con la llegada del USS Gerald Ford, cuya misión —según el Departamento de Defensa de EE.UU.— es interrumpir el narcotráfico y desmantelar organizaciones criminales transnacionales. Sin embargo, desde el Palacio de Miraflores, altos funcionarios del chavismo denunciaron que se trata de una provocación directa y una maniobra para presionar un cambio de régimen.
El régimen venezolano activó la movilización de todas sus fuerzas armadas, junto con la milicia bolivariana y cuerpos policiales, bajo lo que Maduro denominó una “fusión cívico-militar-policial perfecta”. De acuerdo con el Ministerio de Defensa, las operaciones involucran movilización terrestre, aérea, naval, fluvial y misilística, así como ejercicios simultáneos en distintas regiones del país.
“El objetivo es mantener el apresto operacional completo de la FANB y optimizar el sistema de comando, control y comunicaciones”, informó Padrino López mediante un comunicado. La ofensiva defensiva fue desplegada entre el 11 y 12 de noviembre, como una respuesta inmediata a lo que Caracas considera un “asedio militar encubierto” liderado por Estados Unidos.
Maduro hizo un llamado a los países de América Latina a pronunciarse contra los ejercicios militares de EE.UU. cerca de Venezuela, alegando que se pone en peligro la soberanía regional y se alienta un nuevo escenario de tensión hemisférica.
Ataques de EE.UU.
El clima de tensión se agudizó luego de que el Pentágono confirmara dos nuevos ataques militares en el Pacífico Oriental el pasado 10 de noviembre, donde se destruyeron embarcaciones presuntamente ligadas al narcotráfico, con un saldo de seis muertos. Aunque no se precisó la ubicación exacta, estos operativos se suman a los 19 ataques ejecutados en 2025 por parte de EE.UU., que han dejado al menos 76 fallecidos.
Washington sostiene que estas acciones forman parte de una estrategia regional contra el crimen organizado; sin embargo, Caracas las interpreta como acciones encubiertas que justifican una futura intervención armada. Según analistas cercanos al oficialismo, la presencia del portaaviones Gerald Ford representa una advertencia estratégica a Maduro, especialmente luego de recientes informes que especulan sobre una posible salida negociada del poder.
Maduro llama a huelga nacional
En un giro discursivo radical, Maduro advirtió que, en caso de una intervención extranjera o un intento de derrocamiento, convocará a una huelga general insurreccional. Durante un acto con miembros del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), el mandatario afirmó que “la clase obrera no moverá un alfiler” hasta que se restablezca el orden revolucionario, evocando el regreso de Hugo Chávez en abril de 2002.
“Si este país sufre una agresión imperialista, se activa el plan total de defensa y se paraliza Venezuela. Eso es una orden”, declaró. La afirmación fue interpretada por sectores opositores como un intento de blindarse políticamente frente al creciente aislamiento internacional y las investigaciones que pesan sobre su entorno.
En paralelo, el medio estadounidense The Atlantic difundió un informe en el que señala que Maduro podría estar negociando una salida del poder bajo condiciones como amnistía, exilio y eliminación de la recompensa por su captura, ofrecida por el gobierno de EE.UU. Esta versión no ha sido confirmada oficialmente.




