Ana Bertha Argandoña Eguizábal (37) pide justicia por la muerte de su menor hijo, Dylan Hazhiel Meza Argandoña (2), por una supuesta negligencia médica que habría ocurrido en el Hospital EsSalud de Tingo María, el 26 de setiembre de 2016.
La madre de familia denunció que su menor hijo, de 2 años, ingresó al nosocomio presentando fiebre y vómitos. La pediatra Rosa Luz Rodríguez Castillo, tras examinarlo, le recetó una inyección para la fiebre. Una enfermera le suministró a la vena sin ningún diluyente y no prestaron mayor atención al menor. Indicaron que no tenía infección.
A la 1:30 p. m., cuando ingresó el pediatra Ciro Mallma Alvarado, Argandoña le preguntó por qué el pequeño tenía los labios morados. Este le respondió que era por deshidratación y vómitos. A las 4 p. m., la madre alertó que el pequeño tenía manchas moradas y puntos rojos en las orejas y nalgas. El médico, tras revisarle, según la madre, le dijo que estaba bien, pero pidió un análisis de sangre. A las 6:30 p. m., según el resultado, se trataba de una infección. Entonces, ordenaron otra inyección para combatir la infección. Recién le colocaron una vía intravenosa en la mano. Después, el médico desapareció.
A las 8 p. m., la madre se percató que su hijo estaba sangrando por la nariz y por las encías. Avisó al enfermero y este llamó al médico, quien estaría en su casa por no estar pendiente del peque-ño. Después de 40 minutos, llegó y recién se preocuparon. A las 10 p. m., indicaron que tenían que derivarlo a Huánuco debido a un cuadro de infección generalizada. A las 11:30 p. m., el bebé fue evacuado y falleció en el camino. Los médicos de EsSalud de Huánuco solo certificaron su muerte debido a un paro cardiorrespiratorio y sepsis.
Retuvieron los
resultados
En su intento de encontrar una explicación por repentina muerte repentina de su pequeño, la desconsolada madre de familia solo encontró trabas en su camino. Tal es así que denunció tam-bién al personal de Medicina Legal II de Huánuco por retener cerca de tres meses los resultados de la necropsia.
Argandoña explicó que ordenaron a esa entidad exhumar el 3 de setiembre de 2016 y enviar las muestras a la oficina especializada de Medicina Legal de Lima, de donde devolvieron el resultado el 28 de octubre. Sin embargo, los resultados no fueron derivados a Tingo María, pese al reque-rimiento reiterado del fiscal.
“El 10 de enero, viajé a Lima para exigir el resultado, pero lo habían devuelto el 25 de octubre. Entonces, el 12 de enero fui a Medicina Legal de Huánuco y fui atendida por el medico Ramiro Díaz Simeón, quien llamó a otra persona y me dijo que espere afuera hasta que le devuelvan la llamada. Media hora después, volví a preguntarle. Me respondió que el resultado aún no llegaba. Entonces, le reproché que el resultado había llegado. Le mostré el cargo de recepción del docu-mento. Me dijo que en estos días lo enviaría a Tingo María”, declaró la desconsolada madre.
Asimismo, manifestó que, al no tener los resultados de la necropsia, la Fiscalía estuvo a punto de archivar el caso, por lo que cree que los médicos estarían confabulándose para que la investiga-ción quede en nada. Exigió una investigación exhaustiva y sancionar drásticamente a los respon-sables.




