En medio del desplome de los mercados europeos, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, se arremetió contra los nuevos aranceles anunciados por el expresidente estadounidense Donald Trump, calificándolos como “brutales e infundados”. Durante un encuentro en París con empresarios, ministros y el primer ministro François Bayrou, Macron propuso suspender temporalmente las inversiones europeas en Estados Unidos mientras no se aclarará el escenario comercial.
“¿Cuál sería el mensaje si grandes actores europeos invierten millas de millones de euros en la economía estadounidense justo en el momento en que nos están golpeando?”, cuestionó el mandatario. Macron alertó que las nuevas tarifas impuestas por Trump, incluyendo un 20% a las importaciones de la Unión Europea, tendrán un “impacto masivo” sobre la economía del bloque.
El presidente francés subrayó que la respuesta debe ser colectiva, coordinada desde Bruselas, y no el resultado de medidas individuales de cada Estado miembro. Anunció una reacción europea en dos etapas: la primera, a mediados de abril, enfocada en el acero y el aluminio; y una segunda, más amplia, hacia fin de mes.
Por su parte, Suiza descartó imponer medidas de represalia, pese a enfrentar un arancel del 31%, superior al fijado para otros socios como la UE. El Gobierno suizo afirmó que no busca aumentar las tensiones comerciales y que contramedidas podrían afectar a su propia economía.
En un comunicado, las autoridades helvéticas señalaron su preocupación por la falta de transparencia en los criterios estadounidenses y alertaron sobre el impacto en sectores clave como la relojería, maquinaria y productos agrícolas, entre ellos el chocolate, el queso y las cápsulas de café.




