Luz verde de la UE a la fusión Intelsat y SES: el porqué de la preocupación de Musk

La competencia satelital global experimenta un cambio significativo tras la reciente aprobación por parte de la Unión Europea (UE) para que SES, un operador europeo de telecomunicaciones satelitales, adquiera a su competidor estadounidense Intelsat. Esta decisión, largamente anticipada por la industria, tiene implicaciones directas en el panorama de la conectividad espacial, dominado actualmente por la constelación Starlink de Elon Musk. La transacción, valorada en cerca de 2,800 millones de euros (aproximadamente US$ 3,000 millones), busca fortalecer la posición de Europa en este sector estratégico.

Según la investigación publicada por Gestión, la Comisión Europea dio luz verde a la fusión entre los operadores de satélites SES e Intelsat, concluyendo que la operación no generaría problemas de competencia dentro del mercado interior de la UE. Este dictamen se basa en una evaluación exhaustiva que considera la presencia de otros actores relevantes en el mercado satelital, capaces de ejercer suficiente presión competitiva sobre la entidad resultante de la fusión.

El análisis de la Comisión Europea se centró en evaluar el impacto de la adquisición en los mercados de capacidad satelital, tanto unidireccional como bidireccional, considerando también segmentos de mercado más específicos a nivel global y dentro del Espacio Económico Europeo (EEE). La conclusión principal fue que, incluso tras la fusión, la nueva entidad enfrentaría una competencia considerable por parte de otros proveedores de servicios satelitales. Esta competencia, según Bruselas, será suficiente para mantener la dinámica del mercado y evitar la creación de un monopolio.

Un aspecto clave de la evaluación de la Comisión Europea fue la consideración de alternativas terrestres, como la fibra óptica, en el mercado de capacidad satelital unidireccional. Asimismo, se tomó en cuenta el papel de los operadores de satélites de órbita terrestre baja (LEO) en el mercado de capacidad bidireccional. La existencia de estas alternativas limita el poder de mercado de la entidad fusionada y garantiza que los consumidores tengan opciones a su disposición.

Además, la Comisión Europea determinó que la entidad fusionada no tendrá la capacidad de excluir a competidores verticales restringiendo el acceso a su capacidad satelital. Esta conclusión es fundamental para garantizar que otros actores del mercado puedan seguir compitiendo de manera justa y que la innovación no se vea sofocada.

SES e Intelsat, ambas con sede en Luxemburgo y activas en el EEE, ofrecen servicios de capacidad satelital unidireccional principalmente a clientes del sector de los medios, así como capacidad bidireccional a proveedores de servicios satelitales en diversos sectores, incluyendo la aviación, el sector marítimo y los gobiernos. Si bien SES tiene una fuerte presencia en Europa, Intelsat concentra su actividad principal en Estados Unidos, donde se encuentran sus oficinas administrativas.