El debate sobre el multilateralismo vuelve a la palestra internacional tras las recientes declaraciones del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien apuntó directamente contra el exmandatario estadounidense Donald Trump, acusándolo de socavar el orden global. Esta crítica se produce en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas y debates sobre el futuro del comercio internacional, donde el papel de organizaciones como la OMC y la ONU es crucial para mantener la estabilidad.
Según la investigación publicada por Gestión.pe, las palabras de Lula fueron pronunciadas durante un acto político del Partido Socialista Brasileño (PSB), donde el mandatario reforzó su defensa del multilateralismo y la Organización Mundial del Comercio (OMC), frente al “unilateralismo” que, según él, impulsa el Gobierno de Estados Unidos.
Lula enfatizó la importancia de las “negociaciones colectivas” y el fortalecimiento tanto de la OMC como de las Naciones Unidas, resaltando que estos mecanismos son esenciales para la defensa del mundo en un momento donde el fantasma de una nueva Guerra Fría parece resurgir. Para el presidente brasileño, la comunidad internacional ha comprendido la necesidad imperante de promover el libre comercio y salvaguardar la soberanía de cada nación, alejándose de conflictos ideológicos obsoletos.
Además, el líder brasileño abordó la controversia en torno al juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, quien se encuentra en el centro de la polémica debido a las restricciones de visado anunciadas por Estados Unidos. Lula denunció que existe una intención de “procesar” a De Moraes, alegando que esta acción responde a los esfuerzos del magistrado por frenar a individuos que, desde territorio estadounidense, actúan en detrimento de Brasil.
La medida estadounidense, impulsada por el secretario de Estado Marco Rubio, tiene como objetivo sancionar a funcionarios extranjeros que “censuren” a ciudadanos estadounidenses o residentes legales en el país. Si bien el comunicado oficial no especifica nombres, en Brasil existe la preocupación de que De Moraes sea uno de los afectados, considerando su papel como relator en el juicio por intento de golpe de Estado contra el expresidente Jair Bolsonaro y su actuación en procesos relacionados con la desinformación.
Las decisiones judiciales tomadas por De Moraes, incluyendo el bloqueo temporal de la red social X y otras plataformas digitales, fueron motivadas por la negativa de estas empresas a retirar mensajes de odio e información falsa que atentaban contra Brasil. Estos contenidos, atribuidos a individuos vinculados a la ultraderecha brasileña y residentes en Estados Unidos, generaron una fuerte reacción en el gobierno brasileño.
En su discurso, Lula fue enfático al afirmar que “nadie tiene que meterse en las cosas de Brasil y los brasileños no se deben meter en las cosas de los otros”, dejando clara su postura sobre la soberanía nacional y la no injerencia en asuntos internos. Además, criticó duramente la política exterior estadounidense, señalando que “nunca critiqué la justicia de ellos”, a pesar de las “barbaridades y tantas guerras, que matan a tanta gente” que, según él, cometen.




