El delantero uruguayo Luis Suárez ha desatado una polémica con fuertes declaraciones sobre su relación con Marcelo Bielsa, actual entrenador de la selección uruguaya. En una entrevista con DSports de Uruguay, el “Pistolero” reveló detalles de su experiencia bajo el mando del argentino, dejando en evidencia tensiones y descontentos en el equipo durante la última Copa América, disputada en 2024.
Suárez, de 37 años, expresó que su relación con Bielsa fue meramente profesional y describió un clima complicado dentro de la selección charrúa. “Mi relación con Bielsa solo fue profesional. La primera charla que tuve con él fue en junio, previo a la Copa América. No hubo mucho diálogo, solo conversaciones puntuales”, confesó el delantero, quien también mencionó una interacción durante el entretiempo de un partido en La Bombonera relacionado con una situación de juego de su compañero Darwin Núñez.
Tensiones en la Copa América
El delantero, que milita en el Inter Miami, señaló que durante la Copa América hubo situaciones que afectaron la convivencia del equipo, aunque decidió no hacerlas públicas en ese momento por el bienestar del grupo. “En la Copa América hubo situaciones que me dolieron, pero no las dije por el bien de la convivencia”, expresó Suárez, añadiendo que algunos compañeros consideraron seriamente dejar la selección debido al ambiente generado por Bielsa.
Uno de los incidentes más polémicos que relató fue el trato que recibió Agustín Canobbio, un compañero de equipo. Según Suárez, Bielsa lo relegó a hacer ejercicios como sparring, lo que Suárez consideró una falta de respeto, dado que Canobbio formaba parte de los 26 convocados para el torneo. “A Canobbio lo puso a hacer ejercicios con los sparrings, eso es una falta de respeto absoluto. Un jugador de la selección no puede ser tratado así”, declaró.
El distanciamiento con Bielsa y el público
Suárez también criticó la falta de cercanía de Bielsa con los jugadores. Según el delantero, el entrenador ni siquiera se molestaba en saludarlos durante los entrenamientos o concentraciones. “Muchos jugadores hicieron una reunión para pedirle que, al menos, nos saludara con un ‘buen día’. Ni siquiera eso hacía”, reveló Suárez, describiendo el ambiente enrarecido dentro del equipo.
El distanciamiento no solo fue interno, sino que también afectó la relación con los fanáticos. Suárez contó que, en una ocasión en Nueva York, Bielsa pidió al equipo no detenerse a saludar a los aficionados, algo que Suárez se negó a aceptar. “Bielsa habla maravillas de la gente en conferencias, pero luego nos pidió que no saludáramos al público. Yo me paré y le dije que a la gente la íbamos a saludar de todas maneras”, sentenció.
Un liderazgo en conflicto
Aunque Suárez admitió que nunca enfrentó directamente a Bielsa sobre estos temas, afirmó que era consciente de la manera en que el entrenador evitaba tratar con jugadores experimentados o líderes del equipo. “Sabía que Bielsa no es de lidiar con los líderes, prefería no meterme en problemas. Tuve una charla de cinco minutos con él como referente, y su única respuesta fue ‘muchas gracias’”, relató Suárez, dejando entrever una evidente falta de conexión.
Las declaraciones de Luis Suárez han destapado la tensión que se vivió en el seno de la selección uruguaya bajo el mando de Bielsa, poniendo en duda la gestión del argentino sobre un grupo de jugadores que, según Suárez, estaba fracturado. Con sus palabras, el delantero ha dejado claro su malestar con el manejo del equipo, pero optó por no crear más fricción en su momento para evitar mayores conflictos dentro de la selección.




