Hace unas semanas atrás el periodista ambino Manuel Cisneros Milla, presentó su nuevo libro “Lucidez y Sabiduría”, en el que presenta un conjunto de entrevista publicadas en el suplemento dominical del diario El comercio entre los años 80 y 90 del siglo XX. Además, añade 6 entrevistas inéditas a personajes que hicieron historia con sus descubrimientos y planteamientos arqueológicos e históricos.
En esta edición presentamos una amena entrevista que brindó el destacado periodista huanuqueño al diario AHORA:
Hablemos acerca del libro “Lucidez y Sabiduría”
Yo he trabajado más de 30 años en el periodismo. En el Suplemento Dominical, que era el suplemento cultural del diario El comercio empecé como redactor, termine mi carrera periodística como jefe de redacción del suplemento dominical. En primer lugar, era el analista político del suplemento y luego se me encargó hacer las entrevistas y después viajar al extranjero en misiones especiales, por eso he conocido casi todo el mundo; me habré dado casi 2 vueltas al mundo, menos Oceanía porque en ese momento no había mucho interés periodístico en ese continente.
En este libro rompo toda una especie de tradición, los periodistas estamos acostumbrados a volver a publicar lo que ya publicamos. Esta vez he roto esa costumbre y he publicado 6 entrevistas inéditas empezando con la Dra. Ruth Shady. Las entrevistas que hay en el libro son valiosísimas, son entrevistas a los personajes más ilustres que ha tenido el Perú a fines del siglo pasado, comenzando por Javier Pérez de Cuellar, Mario Vargas Llosa y otras personalidades que están en el libro.
¿Hay alguna entrevista a la que guarda especial consideración?
Bueno, me sucede como le sucede a todo padre, todos los hijos son iguales. Si uno dice este hijo es mi preferido se resienten los otros, yo creo que por el prestigio de cada uno de mis entrevistados todos valen la pena ser leídos.
El periodista peruano más célebre de los últimos tiempos, Cesar Hildebrando, recientemente ha publicado la tercera edición de su libro “Cambio de palabras”, en la presentación comenta que no hubiese sido posible publicar este libro en estos tiempos por falta de protagonistas, ¿que opina al respecto?.
Lo que dice Cesar es medianamente cierto, porque ahora hay menos peruanos dedicados exclusivamente a la investigación y al estudio, pero los peruanos relativamente jóvenes a quienes he entrevistado nos hacen volver la esperanza en que todavía tenemos peruanos capaces, lúcidos que se dedican con esmero a la investigación y al estudio, claro hasta fines del siglo pasado había mucho más. En el Perú hasta el siglo pasado en todas las instituciones había grandes personajes que sobresalían por su capacidad, honestidad y dedicación. Antes han habido hasta golpes militares con exceso, porque había militares a los que su tropa les respetaba. Ha habido un proceso de decadencia que yo he tratado de subsanar de alguna manera entrevistando a esta gente que todavía está viva y en la cual todavía podemos tener esperanzas
Existe la opinión casi generalizada de que en nuestro país la gente no lee, ¿Qué opina sobre esto?
Bueno, no solo en el Perú, en el mundo occidental hemos sido capturados por la televisión y la gente joven por el celular. La televisión transmite programas que con propiedad llamaremos “programas basura” y los celulares están aislando a los jóvenes del resto de la sociedad. Entonces se están mimetizando con sus celulares y ya no habla con nadie y ahí se pierde hasta la capacidad de intercambiar opiniones. Por eso mismo, la gente lee menos, pero el éxito de las ferias de libro en Lima un poco contradice esta opinión, porque han batido el récord de venta en libros. Es que tenemos que ver que hemos medido la venta de los libros sin darnos cuenta que ahora somos más de 33 millones de habitantes, entonces hay mucha más gente que antes, millones.
En el prólogo de su libro hay una palabra interesante que es la “erosión cultural”, ilustrenos sobre ella.
Claro, ahí me atrevo a discrepar con nuestro Premio Nóbel de literatura Mario Vargas Llosa. Él es extraordinario no se le puede negar, pero está ganado por el liberalismo. Él le echa la culpa a los intelectuales de haberse aislado, de no participar en nada y que por eso contribuyen a este deterioro de la sociedad, pero lo que él no dice que ese liberalismo es esa nueva iglesia que tiene el mundo, y se llama el mercado que está llevando a la gente a buscar dinero como sea.
¿Al consumismo?
Claro, porque el mercado ofrece tantas cosas, que a la gente le obliga solamente a obtener dinero como sea, y en eso estamos perdidos.
En sus inicios como periodista, ¿le fue difícil llegar a los medios de comunicación de Lima?
No, yo insisto y no miento, yo soy fruto de la buena suerte (risas). Yo fui a Lima a morir, porque tuve un enfermedad que en Huánuco no me podían curar, pensaban incluso que tenía cáncer, entonces yo fui a morir y total que esa enfermedad era de origen emocional y tensional, porque llegué a Lima y me sané. Entonces tuve que buscar trabajo y Lima me abrió las puertas sin que yo me diera cuenta cómo y al final he llegado a tener cargos muy importantes; he sido asesor de un presidente del Consejo de Ministros, de varios ministros de estado y en El Comercio, directivo del diario La Prensa, o sea he tenido buena suerte (risas). Yo creo que las ciudades no abren las puertas, uno abre las puertas de las ciudades.
Usted es autodidacta ¿cómo empieza en el mundo del periodismo?
Claro, yo he aprendido a escribir, escribiendo. Terminé solo quinto de primaria aquí en el colegio Leoncio Prado, no he pasado por ninguna universidad. Sin embargo he escrito mucho.
Creo que el mundo todavía da la oportunidad a que el hombre aparezca como es, siendo o no profesional, o sea que la profesionalización que ahora es discutida porque el extremo de la profesionalización está dando malos resultados. La súper especialización está haciendo daño, está impidiendo al profesional ver más allá del mundo limitado al que se dedica.
¿Tiene la satisfacción de que su deber ha sido cumplido a cabalidad?
Como periodista tenemos ese deber y hay que cumplirlo bien, entonces nos sentiríamos satisfechos de ser periodistas o haber sido periodistas como en mi caso.
Ya para culminar con la entrevista, ¿qué mensaje nos dejaría a los periodistas culturales que hemos empezado a arar en el mar?.
No le aconsejaría que siguieran mis pasos. Si no que busquen sus propios pasos, que sean ustedes mismos, que hagan las cosas con cariño y convicción. Estén absolutamente seguros de que están haciendo una obra importante, porque cumplen una misión importante y esa es ser útiles a los demás, creo que debemos pensar más en los otros que en nosotros mismos, esa es la labor de un periodista.
El periodista se despide de nosotros con mucha esperanza y nos menciona que cada vez que vuelve a la tierra que lo vio nacer se siente más ambino y más huanuqueño que nunca, a pesar de todo lo que ve.




