Los servicios financieros en el metaverso

César Augusto kanashiro Castañeda

Los servicios financieros en el metaverso tienen que verse desde dos perspectivas: a partir de la vinculación de instituciones a metaversos específicos -centralizados o descentralizados- y a partir de lo que se entiende como servicios financieros, a partir de una tecnología denominada blockhain, bloomberg y tokens, conocidos como Web3.

La primera parte del análisis se centrará en la integración en los metaversos existentes de los bancos o entidades financieras que ya conocemos y que operan en el sistema financiero como existe actualmente. La segunda parte se concentrará en el entendimiento de los servicios financieros en Web3.

Es una discusión sobre cómo abordar el metaverso a partir de lo que conocemos como servicios y productos financieros ofrecidos por bancos o entidades financieras y cómo abordarlo a partir de la construcción propia de servicios financieros que han nacido a partir de los criptoactivos y Web3.

Para las entidades financieras tradicionales, los servicios financieros en un metaverso, centralizado o descentralizado, pueden verse como un canal adicional de contacto con los clientes. Un canal que puede tener diferentes funcionalidades, desde la educación financiera hasta la transaccionalidad. Seguramente, la realización de operaciones tendrá una forma similar a la que los usuarios se encuentran acostumbrados, y en cuanto a la identificación, el cliente deberá ser individualizado de acuerdo con mecanismos diferentes a Web3 y similares o iguales a los tradicionales bancarios.

Un ejemplo, tal vez muy sencillo pero ilustrativo de este asunto, son las apps bancarias y las sucursales virtuales accesibles a partir de exploradores de Internet. Hace un tiempo, y especialmente antes de la llegada de los teléfonos inteligentes, las personas comenzaron a utilizar masivamente la Web a través de sucursales virtuales a las que se accedía, usando exploradores de Internet. Los teléfonos inteligentes, con tecnología que permitía la creación de apps bancarias, primero vieron un uso -no muy amigable- de sus exploradores para la realización de operaciones bancarias a través de las sucursales virtuales que ya se conocían. Solo después de un tiempo se empezaron a desarrollar estas apps utilizando los sistemas operativos de los teléfonos inteligentes. Es decir, lo único que un usuario de un teléfono inteligente lograba era utilizar lo que ya estaba disponible en Internet a través del explorador de su celular. No había nada que se desarrollara a partir de esta nueva tecnología que apareció. No había mayor adaptación -tal vez alguna modificación de la interfaz en la Web para permitir visualizar correctamente la sucursal bancaria-. Entonces, no hubo una explotación de la capacidad tecnológica que permitían los teléfonos inteligentes, sino hasta unos años después de su lanzamiento.

Esto mismo se puede intuir en relación con el metaverso. La apertura de sucursales financieras es ese primer paso, pero no es el paso que realmente explota las capacidades tecnológicas que ofrece el metaverso.

En un metaverso centralizado, probablemente la apariencia transaccional y económica será similar a la que encontramos actualmente. Dependiendo del tipo de metaverso centralizado y de sus expectativas con sus usos y funciones, los metaversos podrán tener un componente activo en la realización de actividades financieras con los usuarios: financiación para la compra de funcionalidades adicionales, actividades financieras tradicionales realizadas en cabeza de la plataforma directamente, etc. De nuevo, es un uso y explotación del metaverso que no distaría mucho de lo que actualmente se les ofrece a los clientes y a lo que están acostumbrados.

Los bancos tradicionales, solo en el caso de operar en metaversos descentralizados, tendrán un componente adicional a lo que ya están acostumbrados: tener, al menos parcialmente, una parte de su construcción en blockchain. Para poder tener una sucursal bancaria, necesariamente tendrán que vincularse de la manera que Web3 exige: una billetera de criptoactivos. Tener una sucursal bancaria también exigirá adquirir tierra en el metaverso y desarrollarla, todo lo que se hace a partir de activos digitales que se encuentran en blockchain. Y, seguramente, también tendrán que transar en criptoactivos para poder adquirir esos activos digitales. Entonces, la particularidad de construir sucursales bancarias en el metaverso obligará a muchos bancos a tener que vivir el mundo de los criptoactivos para poder operar esas sucursales, incluso bajo el modelo tímido que estamos discutiendo en este momento.

Por esto debemos replantear lo que hemos creído hasta ahora. Replantearlo en función de la identificación e identidad de las personas, en torno a los activos, las operaciones financieras existentes. Los bancos tendrán que adaptarse al metaverso, porque el metaverso no se adaptará a ellos. Como el ejemplo que dimos, tendrán que aprovechar la tecnología disponible y que habilita el metaverso en toda su extensión y no solo en la forma más fácil e inmediata que encuentren.