La violencia y las protestas no cesan en nuestro país, hay zonas sumamente convulsionadas, como en el sur, donde un gran sector de la población no acepta razones y solo quiere que se ‘vayan todos’.
Definitivamente, hay un gran malestar por las autoridades que se supone deben de representarnos, y que solo representan a sus intereses particulares, por eso la gran mayoría de peruanos los desaprueban abiertamente.
Como lo hemos dicho constantemente, el pueblo tiene derecho a protestar, pero no tiene derecho a generar violencia ni a afectar la propiedad privada, como se está haciendo en varios lugares. Obviamente, estos hechos son provocados por un pequeño grupo de infiltrados que generan todo este caos.
Afortunadamente, en nuestra ciudad la convocatoria no ha tenido la respuesta que se esperaba, ya que los argumentos que defienden la marcha son poco racionales y carecen completamente de sustento legal.
Sin embargo, si bien es cierto ha sido una débil convocatoria, toda esa semana se ha terminado generando tensión y temor al caos y violencia.
Es por ello, que un gran sector de la ciudadanía se ha abastecido de bienes de primera necesidad; muchos comerciantes se han visto obligados a cerrar sus negocios o atender parcialmente.
También muchos comerciantes informales, que viven del día a día, no están saliendo a trabajar por temor a saqueos y ser violentados.
Del mismo modo, muchos empleados no pueden llegar a sus centros de labores y muchos ciudadanos no pueden viajar para atenderse médicamente o regresar a sus hogares porque las vías están bloqueadas.
Nuestra ciudad ya está sufriendo las consecuencias de estas protestas. Asimismo, recordemos que hay miles de personas que trabajan anticipadamente para vender sus productos o servicios durante esta campaña navideña y están siendo afectados. Solo faltan ocho días para la Navidad y esta crisis social solo hace empeorar aún más la crisis económica.
Las ferias navideñas se han visto truncadas, los micro y pequeños empresarios se ven temerosos de la situación.
Estamos a pocos días de terminar el año, un año que ha sido desastroso para el país por los diferentes hechos marcados por incapacidad, corrupción y desidia, esperemos que, por el bien de todos, las protestas terminen pronto y se formalice la convocatoria a elecciones generales lo más pronto posible.




