Escrito por: Edu Acosta
Este miércoles 28 de julio, el presidente electo Pedro Castillo jurará al cargo ante el Congreso de la República, asumiendo formalmente la responsabilidad de estar a la cabeza del Poder Ejecutivo, labor especialmente compleja dada la coyuntura en la que nos encontramos.
Uno de los retos más grandes que asumirá Castillo desde el 28 de julio es el manejo de nuestra alicaída economía, que, a pesar de haber mostrado cierta mejoría durante los últimos meses, aún no consigue recuperarse del terrible impacto ocasionado por la pandemia.
En nuestro país, los efectos económicos ocasionados por la COVID-19 han sido devastadores: contracción de la producción, aumento de la pobreza, precarización del mercado laboral, incremento de la informalidad, etc.; provocando que el proceso de recuperación económica resulte más complejo de lo esperado. Además, el período de inestabilidad política que hemos vivido en los últimos meses también ha contribuido a agravar la situación económica del país, perjudicando en mayor medida a los que menos tienen.
Desafíos a corto y mediano plazo
Los principales desafíos a corto y mediano plazo que afrontará el gobierno de Castillo se centrarán en los efectos ocasionados por la pandemia, es decir, la mayor parte de los problemas que va a afrontar Pedro Castillo desde el 28 de julio, se encuentran directamente relacionados con la pandemia de la COVID-19.
Por consiguiente, el primer desafío ‘económico’ del gobierno de Castillo no es precisamente de carácter ‘económico’, sino que su íntima relación con nuestros principales problemas económicos a corto plazo lo convierte en prioritario. Por supuesto, hago referencia a la tan anhelada vacunación, que si bien ha acelerado el paso en los últimos meses, aún está lejos de realizarse al ritmo que se espera.
Según los datos del Repositorio Único Nacional de Información de Salud (REUNIS), en nuestro país, al domingo 25 de julio de 2021, tenemos 11 954 521 dosis administradas, de las cuales 7 516 756 son primeras dosis y 4 437 765 son segundas dosis; es decir, 4 437 765 personas cuentan con las dos dosis de la vacuna, mientras que 3 078 991 personas sólo cuentan con la primera dosis. Estas 4 437 765 personas representan aproximadamente el 13.6% de la población total del país, en otras palabras, aún tenemos a un 86.4% de peruanos que no han completado su vacunación.
Otro importante desafío a corto plazo del próximo gobierno de Castillo es la reactivación económica. Según el último informe publicado por el INEI, durante el mes de mayo la producción nacional creció en 47.80%, en comparación al mismo mes del año 2020; lo que refleja una mejora sostenida de nuestra economía, ya que en el mes de abril la producción había crecido en 58.49%. Sin embargo, a pesar del gran crecimiento registrado durante los meses de abril y mayo, nuestros niveles de producción siguen siendo inferiores a los registrados en 2019 (situación pre-pandemia), por lo que un excesivo entusiasmo no sería adecuado.
Finalmente, el tercer gran desafío a corto y mediano plazo para Pedro Castillo es transformar los beneficios de esta recuperación económica en un mejora progresiva del bienestar social, es decir, generar las condiciones para que las personas puedan empezar a hacer crecer su economía familiar. Esto último, más que estar relacionado con el proceso de reactivación económica en sí mismo, está relacionado con la imperante necesidad de tener estabilidad social, política y económica en el país; lo que a su vez a largo plazo podría contribuir en el fortalecimiento de nuestro marco institucional.
El gran desafío a largo plazo
Con respecto a los desafíos económicos a largo plazo, podríamos resumir todos ellos en tres: no poner en riesgo la estabilidad monetaria del país, generar las condiciones adecuadas para un crecimiento sostenido de nuestra economía y realizar las reformas necesarias para que este crecimiento económico se transforme en beneficios tangibles para toda la población.
Pedro Castillo tiene un enorme desafío en frente. A escasos días de cumplir 200 años de Independencia, el maestro va a recibir un país sumido en crisis. Esperemos pues, con el masoquismo que nos caracteriza, que este gobierno haga las cosas distintas. No por él, ni sus adeptos; sino por todos aquellos que llevan esperando, por muchos años, la llegada de ese crecimiento económico del que tanto les han hablado, pero que nunca han podido ver.




