La preocupación entre consumidores estadounidenses se intensifica ante la inminente imposición de aranceles a envíos directos desde China, afectando principalmente a plataformas de comercio electrónico como Shein y Temu. La incertidumbre radica en el posible aumento de precios y retrasos en la entrega de productos que caracterizan a estas empresas.
Según la investigación publicada por The New York Times, Tamika Johnson, una residente de Chicago de 44 años, ha recurrido a TikTok para compartir su inquietud sobre los posibles retrasos en sus pedidos de Shein debido a la entrada en vigor de nuevos aranceles. Sus videos han generado un considerable eco entre sus 213,000 seguidores, quienes también expresan sus temores y planes para realizar compras de última hora.
Johnson, conocida en TikTok como @TammyTheBlackPrepper, señala que existe una palpable ansiedad entre los consumidores. Su estrategia, como la de muchos otros, es aprovisionarse de ropa y otros artículos esenciales antes de que los nuevos aranceles impacten en los precios. Esta situación refleja un cambio significativo en el panorama del comercio electrónico transfronterizo.
La raíz de esta preocupación se encuentra en la decisión de la administración Trump de poner fin a una exención comercial que permitía la importación de bienes de bajo costo desde China sin la aplicación de aranceles. Esta laguna legal, conocida como «de minimis», había facilitado la llegada directa de productos económicos desde fábricas chinas a los hogares estadounidenses, impulsando el crecimiento de Shein y Temu, que ofrecen productos como vestidos por 8 dólares y carritos por 14 dólares.
A partir del 2 de mayo, los paquetes provenientes de estas plataformas estarán sujetos a nuevas y elevadas tarifas, lo que podría alterar significativamente su modelo de negocio. Analistas del sector estiman que esta medida podría incrementar el costo de los productos en un 20-30%, impactando directamente en el bolsillo de los consumidores.
No solo Shein y Temu se verán afectadas. Vendedores en TikTok Shop y AliExpress, otras plataformas de comercio electrónico chinas, también sentirán el impacto de esta nueva política comercial. Se anticipa que esta medida reconfigurará las dinámicas del comercio electrónico entre Estados Unidos y China, generando un debate sobre sus implicaciones a largo plazo para los consumidores y las empresas.




