03/04/1899. Llegan al Perú los primeros 790 inmigrantes japoneses a bordo del barco Sakura Maru. La mayoría eran agricultores que tenían por destino las grandes haciendas azucareras de la costa peruana. (Foto: Museo de la inmigración japonesa)

Los 120 años de la inmigración japonesa a Perú

03/04/1899. Llegan al Perú los primeros 790 inmigrantes japoneses a bordo del barco Sakura Maru. La mayoría eran agricultores que tenían por destino las grandes haciendas azucareras de la costa peruana. (Foto: Museo de la inmigración japonesa)

 

El 3 de abril de 1899 llegó al puerto del Callao un barco con 790 inmigrantes del Japón. Era el “Sakura Maru”, que transportaba a jóvenes agricultores, traídos para trabajar de sol a sol en las grandes haciendas azucareras de la costa norte peruana. Habían partido desde el puerto de Yokohama, el 27 de febrero de 1899.

Apenas 18 años después, en 1917, los inmigrantes se organizaron en la Sociedad Central Japonesa, y sus descendientes han continuado el ejemplo con la Asociación Peruano Japonesa (APJ).

Los ‘nikkei’ en el Perú han mantenido las tradiciones del país oriental, pero a la vez han logrado una sana confluencia cultural con el Perú. Ejemplos de ello han sido sus principales representantes en las más diversas áreas del conocimiento científico, artístico, humanístico y empresarial.

A continuación, algunos casos que la gran colonia japonesa en el Perú puede mostrarnos como representativos de su espíritu trabajador, solidario y creativo.

Ricardo Higa
Fue el primer torero de origen japonés del Perú y el mundo. Más conocido como ‘Mitsuya’, debutó una tarde radiante en las arenas de la Plaza de Acho, el 2 de abril de 1961. Ese día, el torero fue precedido por un desfile de hermosas ‘geishas’, que deslumbraron al público taurino. Mitsuya nació en Supe, en la provincia de Barranca (Lima), pero creció frente al mar, en el Callao. Debutó en plazas españolas tres años después, en 1964.

Torero japonés

Akira Kato
Fue jugador de la selección de vóley de Japón y luego se interesó en la dirección técnica. Perú lo llamó y él agarró sus maletas y vino en mayo de 1965, cuando tenía 32 años. Su misión era dirigir al equipo femenino de vóley de mayores. Akira se sintió tan bien recibido que decidió radicar en Lima, junto con su esposa y su hijo mayor. Aquí nació su segundo hijo. No conocía nuestra cultura ni hablaba el español, pero sí sabía cómo tener éxito: con rigurosa disciplina y mucho trabajo. Nuestros primeros éxitos en el vóley olímpico y mundial se lo debemos a él.

Akira Kato

Tilsa Tsuchiya
El arte, los colores y la paciencia dejaron su impronta en la pintora Tsuchiya. Fue la séptima de ocho hermanos y sus padres fueron el médico japonés Yoshigoro Tsuchiya y la peruana María Luisa Castillo. Nació en Supe -como Mitsuya- un 24 de setiembre de 1928, y perteneció a la “Promoción de Oro” de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Sus obras recorrieron las salas de arte, además de Perú, de México, Colombia, Venezuela, Ecuador, Cuba, Holanda y el Salón de las Naciones Unidas en Washington (EE.UU).

tilsa tsuchiya

Humberto Sato
A los 15 años, el señor Sato sorprendió a sus padres levantando con sus propias manos un propio local llamado “El Coral”. Pero su fama se da como pionero de la cocina nikkei en el Perú. Sato fundó hace más de 30 años el restaurante “Costanera 700” en Lima; allí trabajó en su “laboratorio” de fusiones entre las gastronomías japonesa y peruana. Fue un maestro y amigo. Falleció hace poco, el 2018, a los 78 años.

humberto sato

Toshiro Konishi
Fue un chef japonés que radicó entre nosotros más de 40 años. Fundó, junto con su amigo Nobu Matsuhisa, el restaurante Matsuei, el primer local de comida japonesa en el Perú. Vino por poco tiempo, a mediados de los años 70, pero se quedó para toda la vida. Fue uno de los nuestros. Logró tener su propio restaurante en San Isidro, Toshiro’s. Además, como cantante aficionado  se dio el lujo de destacar en el Festival de Ancón de 1978, al lado de figuras como Lucía de la Cruz y Ricardo Montaner. En el 2016, falleció, lamentablemente, cuando tenía 63 años.

toshiro konishi