López Aliaga y Keiko chocan por el voto conservador: Ataques cruzados sacuden contienda política

Las tensiones entre Renovación Popular y Fuerza Popular han escalado a un nuevo nivel. Luego de que las encuestas de Ipsos y el IEP publicadas en enero posicionaran a ambas agrupaciones en el primer y segundo lugar de intención de voto para las Elecciones Generales 2026, los líderes de ambos partidos han dejado de lado cualquier coincidencia parlamentaria y han iniciado una confrontación directa en medios nacionales.
Desde entonces, el alcalde de Lima y figura clave de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, ha endurecido su discurso contra el fujimorismo, cuestionándolo por su presunto respaldo político al presidente del Congreso, José Jerí, mientras que Keiko Fujimori ha respondido acusándolo de actuar como un “caviar” y señalándolo por expresiones consideradas ofensivas hacia las mujeres.
La disputa revela un giro político significativo: ambos sectores buscan consolidarse como el principal referente de la derecha peruana, en una competencia que se vuelve cada vez más intensa conforme se acercan las elecciones.
López Aliaga ha descalificado a Fuerza Popular por no respaldar una posible censura o vacancia contra José Jerí, insinuando que el partido naranja mantiene una actitud permisiva frente a la inseguridad ciudadana y la crisis política. Para el líder de Renovación Popular, esa postura no solo es cuestionable, sino que también representa una complicidad con el deterioro del país.
Por su parte, Keiko Fujimori ha centrado sus críticas en el estilo confrontacional de su rival. En declaraciones públicas, la lideresa de Fuerza Popular lo calificó como un personaje intolerante y agresivo, señalando que sus ataques constantes son una señal preocupante de cómo podría actuar si llegara al poder.
La tensión aumentó cuando Fujimori cuestionó los comentarios de López Aliaga sobre mujeres que usan OnlyFans, a quienes él habría llamado “prostitutas”. Desde su perspectiva, ese tipo de expresiones no solo son ofensivas, sino también peligrosas porque refuerzan la discriminación y normalizan el maltrato verbal hacia las mujeres.
El punto de quiebre más reciente se produjo el 15 de febrero, cuando Keiko Fujimori anunció públicamente que Fuerza Popular no respaldará una censura ni una vacancia contra José Jerí. Según explicó, hacerlo en este momento podría provocar una nueva crisis política y generar inestabilidad en plena antesala electoral.
En ese pronunciamiento, aunque sin mencionarlo directamente, Fujimori lanzó una crítica que fue interpretada como una respuesta directa a López Aliaga.
“Hoy quien dice representar la renovación se ha convertido en un títere de los caviares y de quienes apuestan por la confrontación permanente y empujan a la inestabilidad”, afirmó.
Además, Fujimori remarcó que el estilo de su adversario no es solo un asunto político, sino un problema de fondo relacionado con el respeto y la convivencia democrática.
“El tono y contenido de sus ataques es una advertencia de su intolerancia. Calumnia e injuria no solo a Fuerza Popular, sino a todo aquel que no piensa como usted”, declaró.
Minutos después del pronunciamiento de Fujimori, Renovación Popular emitió un comunicado oficial en el que atacó frontalmente a Fuerza Popular, acusándolo de actuar como un partido “mercantilista” y de haber creado lo que denominaron el “Fuji Jerismo”, en aparente referencia a una supuesta alianza o afinidad política con José Jerí.