El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, expresó este lunes su respaldo a la decisión de la administración de Donald Trump de suspender la ayuda financiera que Estados Unidos destinaba a programas en el Perú, gestionados a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Durante un evento en Ate, López Aliaga calificó la medida como positiva y afirmó que esto pondrá fin a lo que llamó “la mermelada que venía” de Washington. Según Luis Paucar para Infobae.
“El día de hoy EE.UU. le ha quitado todo el dinero a esta mermelada, a toda esta gente que ha reventado el Perú apoyando esta delincuencia de la Villarán, apoyando a tanta gente que ha creado odio”, dijo en alusión a la exalcaldesa Susana Villarán, investigada por presuntos aportes ilegales de Odebrecht y OAS.
La decisión de Trump y sus implicancias
La suspensión de la ayuda estadounidense fue confirmada previamente por el canciller peruano, Elmer Schialer, quien detalló que la orden ejecutiva emitida por Trump busca “reevaluar y reorientar la ayuda exterior norteamericana”. Según Schialer, Perú esperaba recibir cerca de 630 millones de dólares en ayuda hasta el 2030, pero estos fondos han quedado paralizados por un plazo inicial de 90 días mientras se revisan los programas.
El ministro reconoció que esta decisión tendrá impactos en sectores como salud, educación, producción y medio ambiente, donde USAID canalizaba su cooperación a través de aproximadamente 60 organizaciones no gubernamentales locales. “Efectivamente, estas organizaciones van a sentir el impacto”, señaló.
Por su parte, Ricardo Soberón, exjefe de Devida (Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas), calificó esta medida como una “política agresiva y feroz contra los migrantes latinoamericanos”. Según el exfuncionario, los programas más afectados serán aquellos vinculados a la erradicación de cultivos ilegales de hoja de coca y al desarrollo sostenible en las regiones más vulnerables del país.
López Aliaga: postura polémica y deportaciones
Lejos de mostrar preocupación, Rafael López Aliaga celebró la decisión, destacando que “se acabó la mermelada que venía de Estados Unidos”, en referencia al financiamiento que llegaba al Perú. Esta declaración fue recibida con aplausos por los asistentes al evento en el que participaba el alcalde.
En el mismo discurso, López Aliaga aprovechó para reiterar su pedido a la presidenta Dina Boluarte de ejecutar deportaciones masivas de delincuentes extranjeros, en línea con las políticas de Trump. “Que deporte a esos delincuentes de una buena vez que disparan a la cara. En EE.UU., un policía te dice para a 30 metros. Si avanzas, te mete un balazo. Así funciona el mundo, pero acá el policía, si usa sus armas para protegernos, se va a la cárcel. No es así, pues”, afirmó el burgomaestre.
¿Una posible candidatura presidencial?
Durante su intervención, López Aliaga no descartó la posibilidad de postularse a las elecciones generales del 2026. “Déjenme trabajar; en su momento pensaré. Si hay necesidad de ser presidente, la tomaré”, expresó ante la insistencia de sus seguidores.
No obstante, el alcalde enfrenta críticas por su gestión en Lima. Según una encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), el 55 % de los limeños desaprueba su desempeño, mientras que solo un 34 % lo aprueba. Además, un 25 % califica su gestión como “mala” o “muy mala”, lo que refleja un descontento generalizado hacia las autoridades locales.
El panorama es similar para los gobernadores regionales y autoridades provinciales, quienes también enfrentan bajos niveles de aprobación. Según el estudio, el 29 % de los ciudadanos califica negativamente a los gobernadores regionales, y solo un 24 % evalúa positivamente su desempeño.
Un panorama dividido
Mientras López Aliaga celebra la decisión de Trump, expertos advierten sobre las posibles repercusiones para el Perú. Sectores como salud y medio ambiente, que dependen en parte de la cooperación internacional, podrían ver afectados sus proyectos en las zonas más vulnerables del país.
Por otro lado, la posición del alcalde de Lima genera polémica. Para sus críticos, sus declaraciones polarizan aún más el escenario político y social. Sin embargo, para sus seguidores, su discurso directo y su afinidad con las políticas de Trump lo posicionan como una figura que podría disputar las elecciones presidenciales en el futuro.
El futuro de la cooperación entre Estados Unidos y Perú dependerá de las evaluaciones realizadas por la administración estadounidense. Mientras tanto, el gobierno peruano deberá buscar alternativas para garantizar la continuidad de los programas afectados y mitigar el impacto de esta suspensión.




