Es un trastorno mental en el cual una persona no demuestra discernimiento entre bien y mal e ignora los sentimientos de los demás.
Las personas con trastorno de personalidad antisocial pueden comenzar a mostrar síntomas desde la niñez, pero no puede ser diagnosticado hasta la adolescencia o la edad adulta, aseguran expertos.
Los genes de una persona y otros factores, como el maltrato infantil, pueden contribuir a su desarrollo. Las personas con padres antisociales o alcohólicos están en mayor riesgo de sufrir de este trastorno.
Ciertos médicos que han estudiado de cerca este trastorno creen que la personalidad psicopática es el mismo trastorno, otros piensan que la personalidad psicopática es un trastorno similar, pero más grave.
Los que padecen el trastorno de personalidad antisocial mienten, quebrantar las leyes y se comportan de forma impulsiva; además, no se preocupan por su seguridad ni por la de los demás.
También se puede observar un comportamiento antisocial, conductas de riesgo, engaño, hostilidad, irresponsabilidad, manipulación, agresión, falta de autocontrol, impulsividad o irritabilidad. Su estado de animo es de aburrimiento o descontento general.
El tratamiento puede incluir terapia conversacional y apoyo para los familiares afectados. Requiere diagnóstico médico anticipado para poder iniciar el tratamiento.




