Es nuestra costumbre, por fiestas navideñas y de despedida de año viejo, la de quemar todo tipo de artefactos pirotécnicos. Tanto es así, que el cielo huanuqueño se llenó de luces de todos los colores y la ciudad se impregnó de olor a pólvora por casi 24 horas.
Interesantemente existe una norma municipal que señala la prohibición, sin embargo, no sirve de mucho.
Los niños, ancianos y las mascotas, fueron las víctimas de estas ensordecedoras expresiones de alegría y de contaminación.
Pareciera que todo lo prohibido es más apetecido. Tomemos el caso de la prohibición de las fiestas COVID a nivel nacional. Y que como sabemos, se han desarrollado en todos los distritos más grandes del país, sin mayor inconveniente. Y es muy contradictorio, ya que cientos de jóvenes asisten a locales de fiestas y discotecas que tienen espacios cerrados y que facilitan la infección de virus. Pero, por otro lado, prohíben el desarrollo de fiestas culturales como de nuestra Danza de Los Negritos, que tienden a realizarse en espacios abiertos, o que se podrían programar con mucha facilidad en espacios abiertos.
Ni la amenaza de la nueva variante Ómicron pudo impedir que un gran número de huanuqueños saliera a celebrar el recibimiento del nuevo año desde las cuatro de la mañana del día uno.
Los estudios han demostrado que esta nueva variante no es tan asesina cuando uno está vacunado, el incremento de casos podría saturar nuevamente el sistema de salud lo cual provocaría, debido al colapso, la pérdida de más vidas humanas.
Penosamente, el número de casos de contagiados de COVID ha incrementado alarmantemente, tanto en la ciudad como en el país. Estos desarreglos de fiestas de fin de año no hicieron otra cosa que disparar el número de contagios.
Por otro lado, el número de personas que están asistiendo a vacunarse sigue en aumento. Muchos de ellos viven en las zonas rurales y debido a que no pueden acceder a los beneficios sociales que el Estado les brinda, se ven forzados a vacunarse. Pero ya está demostrado que dicha vacuna salva vidas.
Sigamos manteniendo los protocolos y usando las mascarillas, protejamos nuestras vidas y la de nuestras familias.




