Lo B, lo M, lo F del Hospital H.V.

Por circunstancias de la vida, los que vivimos en este valle, tarde o temprano experimentamos cómo funciona la unidad de Emergencias del hospital Hermilio Valdizán. Con decenas de pacientes, niños, mujeres y hombres que durante la noche llegan para ser atendidos. Se ve lo bueno del personal asistencial, multiplicándose para atender a los pacientes, muchas veces sin ayuda de los médicos, solo son técnicos y enfermeras que alivian los dolores de los enfermos, trabajando incansablemente entre los familiares, pacientes, curiosos, etc.
Lo malo, es la falta de medicinas, no hay medicamentos elementales, los familiares de los pacientes tienen que hacer sacrificios para buscarlos fuera del hospital, en horas incómodas, con el riesgo de ser asaltados en las calles, que por las noches se han vuelto peligrosas. Nos preguntamos¿Acaso no tienen presupuesto? ¿Qué están haciendo con el dinero? Si esto ocurre en pleno centro de la ciudad, imagínese cómo será cuando atiendan en las periferias y zonas rurales, donde el número de familias de escasos recursos es mucho más alto y obviamente las posibilidades de conseguir la medicina adecuada se reduce.
Lo feo, es que tal vez ésta sea la peor gestión que el Hospital Hermilio Valdizán en sus más de 50 años de historia. El gerente Gustavo Alvarado, dice no conocer las denuncias del Cuerpo Médico, para la gerencia de Asuntos Sociales la Diresa no existe o está pintada. Sería demasiado pedir que visiten el servicio de emergencias y por la salud del pueblo hagan algo. Y si le tienen cariño al actual director, pueden llevarlo al Gorehco, lo tendrían más cerca, trabajaría en proyectos de desarrollo, posiblemente sería para cumplir algún compromiso asumido con él. Por otro lado, piensen en este pueblo que los eligió para ser recordados bien y no como que se enriquecieron a sus espaldas.