El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) advirtió que la región Huánuco se encuentra bajo amenaza por intensas lluvias, descargas eléctricas y descensos de temperatura asociados al fenómeno de La Niña. Según indicó la institución, estas condiciones podrían extenderse durante los próximos días y afectar tanto a zonas altoandinas como a la selva huanuqueña
De acuerdo con el aviso meteorológico regional N.° 080, se esperan precipitaciones de moderada a fuerte intensidad, con ráfagas de viento de hasta 40 kilómetros por hora. Senamhi precisó que la caída de granizo será recurrente en áreas ubicadas entre los 2,800 y 4,000 metros de altitud, mientras que en sectores amazónicos como Puerto Inca se registrarán temperaturas extremas y radiación ultravioleta catalogada como “muy alta”.
El organismo meteorológico explicó que provincias como Pachitea, Huamalíes, Lauricocha y Dos de Mayo serán de las más expuestas a lluvias persistentes y granizadas, mientras que Puerto Inca enfrentará simultáneamente episodios de calor intenso. El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) recomendó a la población mantener medidas de autoprotección, entre ellas el uso de protectores solares, ropa ligera y almacenamiento de agua potable ante posibles interrupciones de suministro.
Las precipitaciones también representan un riesgo directo para la infraestructura vial. Según advirtió Indeci, las carreteras rurales de Chinchao, Emilio Valdizán y Lauricocha presentan vulnerabilidades que podrían agravarse con el paso de las tormentas. En la provincia de Ambo, la preocupación se extiende más allá de las vías: numerosas familias permanecen asentadas en laderas y quebradas inestables, pese a las alertas de Defensa Civil.
Especialistas señalaron que en zonas como Aparicio Pomares y sectores periféricos de Ambo las viviendas construidas en suelos frágiles corren alto riesgo de deslizamientos. En algunos casos, los pobladores se resisten a reubicarse pese a que sus terrenos, de apenas 30 o 40 metros cuadrados, no ofrecen garantías de seguridad. “La permanencia en estas áreas podría poner en peligro la vida de cientos de personas si las lluvias continúan con la intensidad prevista”, enfatizó un vocero técnico de Senamhi.
Tanto Senamhi como Indeci coincidieron en que la magnitud de los eventos climáticos exige coordinación entre autoridades locales y población. La limpieza de quebradas, la restricción de tránsito en vías inestables y la identificación de albergues temporales forman parte de las medidas urgentes para reducir el impacto del friaje y las lluvias.
El llamado, según remarcaron los especialistas, es a no subestimar las alertas. En Huánuco, donde confluyen carreteras deterioradas, viviendas precarias en cerros y un clima cada vez más extremo, la prevención sigue siendo la mejor defensa frente a los riesgos naturales.




