Las recientes inundaciones en Brasil y Uruguay no solo han causado desplazamientos y muertes, sino que también han incrementado el riesgo de brotes de enfermedades como el dengue y la leptospirosis, según advierten científicos consultados por Infobae. Estas lluvias e inundaciones, que han sido especialmente severas desde el 27 de abril, reflejan la creciente amenaza de fenómenos climáticos extremos en la región, exacerbados por el cambio climático.
Brasil, que ya enfrentaba una epidemia de dengue con más de 4,6 millones de casos diagnosticados este año, podría ver un aumento en el número de casos debido a las condiciones actuales. Además, el riesgo de leptospirosis y otras infecciones asociadas a aguas contaminadas se ha intensificado, con más de 2,000 personas desplazadas solo en el norte de Uruguay y múltiples evacuaciones en Brasil.
La situación es particularmente grave en el estado de Río Grande do Sul, Brasil, donde se han confirmado 136 muertes. En respuesta, las autoridades están intensificando las campañas de información para alertar sobre los riesgos sanitarios a la población afectada y están organizando la distribución de medicamentos y apoyo profesional.
Este desastre natural también subraya la vulnerabilidad de América Latina y el Caribe, calificada por las Naciones Unidas como la segunda región más propensa a los desastres en el mundo. Además, la región enfrenta desafíos adicionales por la mala calidad del aire en sus ciudades, lo que compromete aún más la salud pública.
Los expertos instan a las autoridades a implementar medidas de prevención y mitigación más robustas para proteger a las poblaciones vulnerables y prevenir futuros brotes de enfermedades en medio de desastres naturales.




