Las intensas lluvias que azotaron recientemente a las comunidades de Shunqui, Sillapata y Pachas han dejado a los agricultores en una situación crítica. Los terrenos de cultivo, esenciales para la producción agrícola, quedaron cubiertos de granizo, poniendo en riesgo las cosechas que representan el sustento diario de muchas familias de la región.
Además de los daños en el sector agrícola, los fenómenos naturales también afectaron las rutas de transporte. Docentes que retornaban a sus hogares tras sus jornadas laborales quedaron varados debido a la granizada y los huaicos que bloquearon las vías principales. Aunque el incidente no dejó pérdidas humanas, las dificultades para transitar han evidenciado la vulnerabilidad de las infraestructuras locales ante fenómenos climáticos extremos.
Ante la magnitud de los daños, los agricultores han solicitado la intervención inmediata de las autoridades locales y regionales. La evaluación técnica de los daños es crucial para determinar las medidas de apoyo necesarias, como la rehabilitación de cultivos y la mejora de las vías de comunicación.
El cambio climático sigue poniendo a prueba la resiliencia de estas comunidades, y las precipitaciones intensas son un recordatorio de la necesidad de políticas públicas que incluyan estrategias de prevención y mitigación ante desastres naturales.




