Litigio por Huachog frustraría PTAR

Para que la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Huánuco se construya en Huachog no solo se debe lograr un informe favorable de la empresa que hace el expediente técnico y que el Consejo Regional autorice la donación del terreno a la Municipalidad de Huánuco, sino se debe superar el problema del litigio por la propiedad del terreno que hay entre el Gobierno Regional y el ciudadano Hale Llanto.
Hoy a las 10 de la mañana se realizará la sesión del Consejo Regional para debatir la transferencia de las casi 10 hectáreas de Huachog al Municipio de Huánuco, para construir la PTAR con financiamiento del banco alemán KfW.
Si bien existe dictámenes de dos comisiones en el Consejo Regional a favor de que se apruebe la donación del terreno a la comuna provincial, ayer ingresó al Consejo Regional una carta notarial presentada por Hale Llanto indicando al consejero delegado que el terreno del totoral se encuentra en litigio desde 2016 entre él y el Gorehco en el Segundo Juzgado Civil de Huánuco.
Con la carta Llanto solicita que el Consejo se abstenga de autorizar la donación del terreno, asimismo indica que paga los tributos del terreno a la MP-Hco. y adjunta su constancia de posesión y otros documentos. Hoy, los consejeros deberán decidir si consideran esta carta notarial en su decisión.
“Un terreno en litigio en ninguna parte del mundo se puede donar, espero que esto sea revisado por el Consejo”, dijo.
Llanto dijo que el proceso contencioso administrativo está en su recta final y que de salir en su contra apelará ante la Corte Suprema lo que dilatará más el proceso judicial. Aseguró que el peritaje que en 2016 hizo la ALA, la Fiscalía Ambiental y otras instituciones no fue admitido en el juicio.
Advirtió que la donación no procede porque el terreno seguirá judicializado. “No pueden hacer una obra pública en un terreno en litigio. Si yo gano el proceso, la planta estaría dentro de mi propiedad”, alegó.
Llanto dijo que intentó dialogar con las autoridades para buscar una solución. No descartó la posibilidad de llegar a un acuerdo pecuniario para vender el terreno que asegura le pertenece porque su papá fue socio de la cooperativa de Huachog. Calculó que el terreno de cerca de 10 hectáreas está valorizado en 5 millones de dólares a 100 dólares el metro cuadrado.