Ley de la Libertad de Represión

Por: Jorge Farid Gabino González
Las congresistas de Fuerza Popular Alejandra Aramayo y Úrsula Letona han presentado un proyecto de ley que, según sus declaraciones a los medios de prensa en los últimos días, busca “proteger las libertades y derechos informativos de la población”. Naturalmente, algo parecido al asco que de por sí ya produce el escuchar tanta mierda junta, hace que se nos revuelva aún más el estómago cuando comprobamos que lo anterior no es una broma de mal gusto sino la más extravagante, alucinante, indignante realidad.
¿Ya olvidaron que tras el denominado autogolpe del 5 de abril perpetrado por el entonces presidente Alberto Fujimori, las fuerzas armadas tomaron las salas de redacción del diario La República, con el evidente objetivo de amordazar la libertad de expresión de uno de los más importantes medios de prensa escrita del país?
¿Ya olvidaron que apenas horas después de la disolución del Congreso, el periodista Gustavo Gorriti, personaje de prensa incómodo para el gobierno de Fujimori, fue secuestrado y recluido en una de las mazmorras del Pentagonito? ¿O seguirán sosteniendo, acaso, como alguna vez llegó a afirmar Martha Chávez, que a Gorriti nadie lo secuestró, sino que solo fue «a tomar un café»?
¿Ya olvidaron que para silenciar las denuncias de la prensa sobre las tropelías cometidas por la dictadura fujimorista, no se le ocurrió mejor idea al régimen de facto que comprar en masa los ejemplares de los diarios hostiles al régimen, a fin de que la población no se entere de lo que en realidad venía sucediendo en el país?
¿Ya olvidaron que otro de los métodos para silenciar a la prensa que utilizó el fujimorismo, fue el comprar la línea editorial de diversos medios de comunicación, tal y como quedó al descubierto cuando salieron a la luz los hoy tristemente célebres “vladivideos”, donde se observa, por ejemplo, al entonces dueño de Panamericana Televisión, Ernesto Schutz Landázuri, recibiendo fajos de billetes de la mano del exasesor de Fujimori, Vladimiro Montesinos?
¿Ya olvidaron los fujimoristas que es a ellos a quienes debemos la “creación” de los llamados diarios “chicha”, verdaderos bodrios del periodismo que se convirtieron en la manera perfecta que halló la dictadura para calumniar a los adversarios al régimen, desinformar a la población y distraerla con titulares sensacionalistas y sicosociales digitados desde el SIN?
Dicen que el Perú es el “país de las maravillas”, que para vivir en carne propia el realismo mágico, que tan magistralmente supo cultivar el gran García Márquez, no hace falta mudarse al mítico Macondo sino únicamente sentarse a la puerta de casa, ponerse todo lo cómodo que sea posible y prestar muchísima atención, ya que más temprano que tarde veremos pasar a presidentes que renuncian por fax desde su verdadero país natal, que llevan a la ruina económica a su patria y son reelegidos década y media después, que cobran coimas millonarias a empresas constructoras y a pesar de tener orden de captura se pasean por Manhattan como Pedro por su casa, que se ciñen la banda de presidente, pero que en el fondo no pasan de ser más que una patética primera dama.
No hay duda: el Perú es el “país de las maravillas”. En prueba lo anterior, que por derecho propio ha pasado ya a nuestra Historia Universal de la Pendejada. Ojalá que no ocurra, pero si el ahora modificado proyecto de ley de las fujimoristas de marras prospera, se hará también de un destacado lugar en ella. Por lo pronto, y solo por si acaso, no estaría de más que nos vayamos haciendo a la idea de que dentro de poco tendremos una nueva ley: Ley de la Libertad de Represión.