Ley “Antiforestal”: Culpable silenciosa de la tragedia ambiental en Perú

Deforestación Legalizada: Cómo la Ley Forestal Permite la Expansión Agrícola a Costo de la Amazonía

La crisis de incendios forestales que azota Perú ha alcanzado proporciones alarmantes en los últimos meses. La destrucción de miles de hectáreas de bosques y la pérdida de vidas humanas han puesto en el centro del debate una cuestión crítica: la relación entre estos incendios y la legislación forestal vigente, que algunos señalan como un catalizador de esta devastación. Según informes del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), solo en 2024 se han registrado más de 233 incendios forestales, de los cuales muchos fueron provocados deliberadamente. ¿Qué motiva a las personas a prender fuego a sus tierras? Una de las respuestas se encuentra en la controvertida Ley Forestal, también conocida como la “Ley Antiforestal”, que alienta indirectamente estas prácticas (Infobae).

La Ley “Antiforestal”: ¿Un incentivo para los incendios?

La Ley Forestal y de Fauna Silvestre (Ley 29763) fue modificada recientemente por el Congreso peruano, eliminando varios mecanismos de control que anteriormente protegían las áreas forestales. Recordemos que una de las promotoras y defensoras de esta ley es la congresista por Huánuco, Elizabeth Medina. 

Según la normativa actual, ya no es necesario contar con la zonificación forestal aprobada por el Ministerio del Ambiente para obtener títulos de propiedad sobre tierras que antes eran bosques. Esto ha permitido que los terrenos deforestados, incluso aquellos que fueron quemados intencionadamente, puedan ser legalizados como tierras agrícolas, facilitando el acceso a la propiedad privada.

Organizaciones ambientalistas y expertos han criticado duramente estos cambios. César Ipenza, especialista en derecho ambiental, comentó para *Infobae* que esta ley “genera una situación de impunidad”, ya que permite que los propietarios legalicen la deforestación previamente realizada. Esta situación es aprovechada por terratenientes y pequeños agricultores, quienes provocan incendios para ampliar sus áreas de cultivo sin enfrentar sanciones legales significativas.

El diario *El Comercio* también reportó que esta legislación permite a los gobiernos regionales otorgar títulos de propiedad sin realizar estudios exhaustivos de zonificación, lo que incrementa la deforestación en regiones como Ucayali y Huánuco, donde los incendios forestales son más frecuentes. Este vacío legal ha permitido que el uso descontrolado de las tierras contribuya a la pérdida de más de 2000 hectáreas de cobertura forestal solo en este año.

Incendios deliberados: El costo ambiental y humano

Los efectos devastadores de los incendios forestales en Perú no solo se limitan a la pérdida de bosques, sino que también tienen un costo humano significativo. En la región de Áncash, un agricultor de 36 años murió intentando sofocar un incendio que se salió de control en el distrito de Pampas. En otras áreas, como la selva de Amazonas, el fuego ha arrasado con más de 10 000 hectáreas de bosques, destruyendo no solo el medio ambiente, sino también importantes patrimonios arqueológicos.

Las consecuencias no solo afectan a los seres humanos. Según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), la fauna silvestre en peligro de extinción, como el oso andino y el mono choro de cola amarilla, ha visto su hábitat destruido, y muchos de estos animales no logran escapar de las llamas. En declaraciones a *La República*, la vicegobernadora de la región Amazonas, Leyda Gueiler Rimarachín, alertó sobre la magnitud del desastre: “Esta es una catástrofe en toda nuestra región. Hasta ayer, tuvimos 18 incendios simultáneos, destruyendo hábitats de especies en peligro”.

Además del impacto directo en la biodiversidad, los incendios están agravando la calidad del aire en las regiones afectadas. El humo, cargado de sustancias tóxicas, ha incrementado las enfermedades respiratorias en la población, especialmente entre los más vulnerables, como los niños y ancianos. 

Críticas y medidas insuficientes del Gobierno

A pesar de la magnitud de los incendios, el gobierno de Dina Boluarte ha sido criticado por su respuesta tardía y la negativa a declarar el estado de emergencia a nivel nacional. Mientras diversas regiones ardían, Boluarte fue duramente cuestionada por participar en eventos ceremoniales ajenos a la crisis ambiental. Aunque el Ejecutivo ha desplegado helicópteros y aviones para sofocar algunos de los incendios más grandes, muchos consideran que estas medidas son insuficientes frente a la gravedad de la situación.

El primer ministro, Gustavo Adrianzén, señaló recientemente que más del 60% de los incendios ya han sido controlados, y que no es necesario declarar una emergencia nacional. No obstante, expertos como César Ipenza han advertido que la falta de acción firme del gobierno podría tener consecuencias devastadoras a largo plazo, especialmente cuando las lluvias lleguen y la falta de vegetación provoque deslizamientos de tierra y huaicos (Infobae).

Dato:

Frente a esta emergencia ambiental, es urgente que el gobierno peruano adopte medidas más estrictas para regular la deforestación y prevenir futuros incendios. Diversas organizaciones han presentado demandas ante el Tribunal Constitucional para derogar las modificaciones a la Ley Forestal, argumentando que estas facilitan la destrucción de los bosques y ponen en riesgo no solo a la biodiversidad, sino también a las comunidades locales. Sin embargo, hasta la fecha, estas demandas no han prosperado (La República).