Las celebraciones del aniversario de la G. U. E. Leoncio Prado de esta ciudad han permitido el reencuentro de sus exalumnos, colegas y amigos del ayer que se han convertido en hermanos de hoy y siempre.
Ayer domingo, se llevó a cabo el desfile de promociones en la Plaza Mayor con la presencia de algunas autoridades. Las notas resaltantes fueron el paso de cientos de exalumnos liderados por la promoción 53, la más antigua, y cerrado por la promoción 66 que celebraba sus Bodas de Oro y por la de 91, sus Bodas de Plata.
Desde las primeras horas de la mañana, el jirón General Prado fue el escenario del reencuentro de muchos amigos después de mucho tiempo que compartieron las aulas, donde menudearon los saludos, abrazos, sonrisas, algunas lágrimas de felicidad por el reencuentro, pues, esta celebración permite estas emociones con amigos que regresan desde lugares lejanos, hasta del extranjero para rendirle el reconocimiento a esa antorcha de luz y saber: el glorioso Colegio Leoncio Prado.
Pero también es necesario ponderar las promociones de la I. E. P. María Auxiliadora, que a pesar de los años, como buenas huanuqueñas, conservan su belleza y se adornan con simpáticas sonrisas al recibir los aplausos del público.
Así, las antiguas promociones rindieron homenaje a su alma mater y hasta el próximo año, rogando a Dios que nos permita volver a participar y celebrar esta fiesta de verdadera hermandad.Las celebraciones del aniversario de la G. U. E. Leoncio Prado de esta ciudad han permitido el reencuentro de sus exalumnos, colegas y amigos del ayer que se han convertido en hermanos de hoy y siempre.
Ayer domingo, se llevó a cabo el desfile de promociones en la Plaza Mayor con la presencia de algunas autoridades. Las notas resaltantes fueron el paso de cientos de exalumnos liderados por la promoción 53, la más antigua, y cerrado por la promoción 66 que celebraba sus Bodas de Oro y por la de 91, sus Bodas de Plata.
Desde las primeras horas de la mañana, el jirón General Prado fue el escenario del reencuentro de muchos amigos después de mucho tiempo que compartieron las aulas, donde menudearon los saludos, abrazos, sonrisas, algunas lágrimas de felicidad por el reencuentro, pues, esta celebración permite estas emociones con amigos que regresan desde lugares lejanos, hasta del extranjero para rendirle el reconocimiento a esa antorcha de luz y saber: el glorioso Colegio Leoncio Prado.
Pero también es necesario ponderar las promociones de la I. E. P. María Auxiliadora, que a pesar de los años, como buenas huanuqueñas, conservan su belleza y se adornan con simpáticas sonrisas al recibir los aplausos del público.
Así, las antiguas promociones rindieron homenaje a su alma mater y hasta el próximo año, rogando a Dios que nos permita volver a participar y celebrar esta fiesta de verdadera hermandad.



