León sufrió más de la cuenta para imponerse apenas por la mínima diferencia a un Bielo que salió sin miedo y se atrevió a jugarle de igual a igual. Un cuadro rojo muy juvenil superó en muchos pasajes a un León que no es el mismo de las primeras fechas.
Las circunstancias del partido hicieron que León se quede tempranamente con un hombre menos, por expulsión del delantero Soto, quien pateó innecesariamente a su rival cuando el balón ya no estaba en juego. Esto fue a los 23’ de la primera etapa, lo cual facilitó el trabajo defensivo bielista, que hasta esa hora ya se había librado de varias caídas seguras y a los 12’ el árbitro Nieto de mala actuación había anulado un gol del africano Okoye por falta sobre el arquero que no había. La falta lo marcó el juez asistente que estaba más lejos que el propio Nieto.
El partido fue un ida y vuelta muy intenso; el León se desordenó al quedarse con 10 y perdió profundidad de ataque, mientras los bielistas opusieron una férrea y ordenada defensa con el central Doria imponiendo respeto y con un trabajo gigantesco de Caballero en función doble de recuperación de sumarse al ataque.
El único gol se produjo a los 31’ del final cuando de contragolpe Gargate se la puso a Tordoya quien bien perfilado la metió junto al primer palo. A esas alturas León apretaba con todo porque el tiempo se le terminaba y no podía vulnerar la cerrada defensa roja. Tordoya había entrado minutos antes a reforzar el ataque que era improductivo.




