León de Huánuco, el equipo tradicional de la Copa Perú, enfrenta un desafío doble en su camino hacia la gloria futbolística: superar a sus rivales en el campo y vencer los problemas económicos fuera de él. Con una plantilla limitada y sin Carlos Cortijo en la dirección técnica, el equipo ha logrado colocarse entre los líderes de su liga distrital, sumando 11 puntos tras cinco fechas. La reciente victoria 2-0 sobre Pumas FC, gracias a los goles de Johan Atencia y Abtel Tarazona, alimenta las esperanzas de su afición.
Sin embargo, el equipo no solo debe enfrentarse a sus oponentes en la cancha sino también a las dificultades financieras que amenazan su participación en las etapas avanzadas de la Copa Perú. La reglamentación exige que los clubes no tengan deudas pendientes o, al menos, un plan de pagos aceptado por sus acreedores para competir. Este requisito podría poner en riesgo la clasificación de León de Huánuco a la Etapa Provincial, recordando el caso del Atlético Torino de Talara, excluido por problemas similares el año anterior.
A pesar de los obstáculos, León de Huánuco sigue en la lucha, apoyándose en un grupo reducido de 13 o 14 jugadores y esperando un ‘milagro’ que complemente sus éxitos deportivos. La situación del equipo refleja la compleja realidad del fútbol modesto en Perú, donde la pasión y el talento a menudo chocan con la adversidad económica y administrativa.




