LECTURA DOCENTE

ARLINDO LUCIANO

 

Es una obligatoriedad en la escuela elaborar, técnicamente y en el contexto adecuado, el plan lector, así como fomentar y valorar la lectura de libros en los estudiantes. Sin embargo, la liebre salta rápido del matorral: ¿los profesores deben leer?, ¿existe un plan lector para docentes?, ¿el Minedu tiene la intención de implementarlo? El docente es el ejemplo de lector, de afecto por el libro, interés por saber más, de ejercer pensamiento crítico y redactar correctamente. La labor del docente trasciende las aulas y la institución educativa. No existe un plan lector para docentes. Si los estudiantes deben leer, en promedio, diez libros al año; cuántos, los docentes. Conozco a docentes que, sin necesidad de plan lector, son lectores voraces, incluso compulsivos, con quienes hemos coincidido en librerías y comentarios sobre libros. La escuela es una comunidad de aprendizaje, vivencias significativas, donde se enseña a ser, saber, hacer y convivir; también debe convertirse en una comunidad democrática y activa de ciudadanos lectores, críticos, argumentales. No se puede exigir lo que no se hace.         

La siguiente es una propuesta de plan lector para docentes, indistintamente del área que enseñan y el nivel escolar al que pertenecen. Apunta a que el docente sea el paradigma viviente, visual y cotidiano, con “autoridad moral”. El maestro lee, motiva y exige a los estudiantes. Estos podrían ser los libros de lectura.  

 

UNO. Los heraldos negros  / Los versos de capitán. Habitualmente se lee prosa o narrativa; sin embargo, es necesario incursionar razonablemente en la lectura de poesía. César Vallejo y Pablo Neruda son cumbres notables de la poesía latinoamericana. Uno es poeta universal; el otro, Premio Nobel de Literatura 1971.  

DOS. El llano en llamas. Juan Rulfo solo escribió dos libros brillantes: El llano en llamas (cuentos) y Pedro Páramo (novela), ambientados en las zonas desoladas, pobres, sin presencia del Estado en Méjico. Así lo revelan Luvina, ¡Diles que no me maten!, La cuesta de las comadres, Macario, Talpa o No oyes ladrar los perros.  

TRES. Crónicas del ayer. Virgilio López Calderón fue la memoria viva y perdurable del Huánuco que se fue y nunca retornará, pero que se conserva en la memoria y fortalece nuestra identidad cultural. Leer las crónicas del Virgilio es un deleite y un deber personal. 

CUATRO. Nosotros… los de Huánuco. Juan Ponce Vidal fue un apasionado huanuqueñista que plasmó su visión y propuesta en base a la riqueza de la historia ancestral, la actuación honesta de las autoridades y el fortalecimiento de la identidad cultural. El libro contiene la historia auroral de Huánuco y una hoja de ruta para el progreso social, económico y cultural.   

CINCO. Hildebrandt en sus trece. El periodismo de opinión proporciona al lector argumentación sólida y persuasiva para el análisis y la propuesta. Los artículos periodísticos de Hildebrandt motivan y fortalecen el pensamiento crítico y conecta al lector con la realidad social, política y cultural. El periodismo escrito contribuye con la solución de problemas sociales. Enseña a opinar sin temor, con coraje, sin hipocresía. 

SEIS. La civilización del espectáculo. Mario Vargas Llosa es un ultraliberal, pero sus opiniones tienen vigencia, razón y aceptación. MVLl advierte que la sociedad actual reduce todo lo que hace a la banalización de la cultura; los problemas centrales no concitan interés. Predomina la cultura light, de poco y escaso valor y utilidad. 

SIETE. ¡Crear o morir! El periodista Andrés Oppenheimer advierte, desde el análisis global y la investigación, que la sociedad del siglo XXI necesita ciudadanos cuya educación no sea la memorística ni la acumulación pasiva de conocimiento, sino una educación con innovación, inversión y patente legal de inventos. 

OCHO. Ciudad desnuda (I, II). Andrés Jara es un escritor que ejerce responsablemente el periodismo de opinión y argumental. Para él, Huánuco es el foco de análisis, cuestiona incisivamente y pone sobre el tapete sus posibilidades. Critica el desorden de la ciudad, la corrupción, la politiquería y la desidia de los gobernantes. 

NUEVE. Historia de la corrupción en el Perú. Alfonso W. Quiroz hace el rastreo histórico y documentado de la corrupción. Demuestra que la práctica sistemática o descarada de la corrupción (apropiación de recursos del Estado, vivezas para evadir impuestos y enriquecimiento ilícito) no es inédita; siempre hubo corrupción. ¿Qué hacer?  

DIEZ. Los ríos profundos. José María Arguedas, al igual que Vedoco en Huánuco, retrató con veracidad y autenticidad del mundo andino, el quechua, las costumbres, tradiciones, música, cantos, poesía y la reivindicación del ciudadano indígena. Arguedas, maestro rural, como muchos de los docentes huanuqueños que enseñan en Raincóndor, Chupán, Yanas, Jactay, Ratacocha, Cosma, Angasmarca, etc.

¿Cuál sería el resultado de lectura de este plan lector?  Esta en la decisión educativa y pedagógica que se adopte y en la voluntad política de las autoridades competentes para implementar, monitorear, acompañar y valorar un plan lector para docentes. Un docente que lee está mejor informado, con más conocimiento libresco almacenado, que luego lo compartirá con los estudiantes y la comunidad; exigirá la lectura como medio imprescindible de aprendizaje para mejorar la calidad educativa; verá, casi sin saberlo, que está ejerciendo el pensamiento crítico y dará el salto cualitativo a la propuesta razonable, científica y argumental. Un docente que lee tiene la ventaja del análisis agudo, mejor manejo del castellano, riqueza verbal y de estilo. La lectura del docente va más allá de los materiales didácticos y las sesiones de clases. ¡Maestros lectores!