LAS REFORMAS VS DEMOCRACIA

LA VOZ DE LA MUJER

Denesy Palacios Jimenez

12.06.24

Desde que se proclamó la independencia del Perú, se optó por un sistema democrático, que a lo largo de los doscientos años de existencia había mejorado notablemente, habíamos superado de que nuestro pais era adolescente o que estaba germinando; sin embargo, en estos últimos años y específicamente, cuando debíamos apuntalar la consolidación de nuestro régimen y el respeto por la institucionalidad, vivimos lo más precario, que podamos decir con respecto a este régimen; en el centenario se avanzó notablemente, y es que las universidades jugaron un rol protagónico, en la germinación de ideas que apuntalaban hacia el desarrollo no solo económico, sino hacia la formación de una ciudadanía con respeto hacia los derechos humanos y la gobernanza, con el equilibrio de poderes.

Hoy como varios analistas políticos indican que estamos al filo de una explosión social, la situación se vuelve alarmante, con la cantidad de reformas hechas a la constitución, que por supuesto no genera mejoras para la inversión pública y generación de empleo; pues lo único que crece es el descontento y la no aceptación tanto a la presidenta como al Congreso, nos colocan en una encrucijada, porque se simula un gobierno democrático, quien gobierna es el congreso y a espaldas del pueblo, se despilfarra el dinero y se reparte entre ellos, e incluso el congreso se ha colocado como el primer poder de gobierno, y están haciendo sendas reformas que les permita continuar en el poder en el 2026. Han tomado hasta el sector financiero, que era función del MEF, y era quien opinaba sobre las leyes que se daban y que requieren de inversión para su aplicación.

Es decir, las Reformas constitucionales se hacen solo para beneficio del grupo mayoritario del Congreso y compañía. Una de las empresas más importantes que tenemos es PETROPERU, como los gobiernos de turno han echado mano y colocan a sus allegados con sueldos exorbitantes, y no ven ninguna medida para potenciarla, sino todo lo contrario, solo se toma y se usufructúa el presupuesto, pero para nada se considera el mejoramiento y crecimiento de la producción

En toda la historia republicana se ha buscado puntos comunes; sin embargo, se ha llegado al extremo de sancionar aquellos pocos que se ponen a sus ansiadas pretensiones. Y a nivel histórico ningún vicepresidente ha terminado el periodo del mandato

El panorama para el 2026 se percibe muy sombrío, por la falta de un liderazgo fuerte que se presente para poder cortar con esta crisis y elite política improvisada y nada culta, si hacemos una investigación sobre el tipo de formación profesional universitaria que tienen, muy pocos son productos de las universidades peruanas.

Entre sus reformas el ataque a los movimientos regionales, va a traer cola porque en los últimos años, el fujimorismo no ha podido ganar pese a toda la comparsa realizada, porque son las regiones las que finalmente han terminado poniendo presidentes.

El golpe militar estaría descartado, porque se ha alineado con el fujimorismo, de allí el fracaso de castillo, cuando pensaba que las fuerza armadas iban a apoyar el cierre de este Congreso, y como no prosperó el fraude electoral, cayó en lanzarse a cerrar el congreso cuando no había respaldo por parte de las fuerzas del orden.  Además, a nivel mundial hay grandes cambios que no favorecen los golpes de Estado.

Un escenario entre Antauro y Keiko, sería pomelo al filo de una explosión social, e incapacidad para solucionar los problemas más agobiantes del país, ambos candidatos no tienen perfil de estrategas políticos para salvar al país del atolladero en que nos encontramos, y ambos tienen postura radical de la llamada ultraderecha.

El rechazo crece cada día, al igual que la pobreza, la desocupación y la inseguridad ciudadana. Fuerza Popular es el grupo protagonista y hacen lo posible e imposible para salvar a su jefa, que sería la virtual candidata a la presidencia en su cuarta intentona. Por eso están desvirtuando nuestra carta magna, y finalmente diremos que las Universidades juegan un papel protagónico, porque la señora que pretende ser presidenta no tiene título profesional registrado en la SUNEDU. Basta, el Perú no puede retroceder en el respeto a la institucionalidad y al régimen democrático que preconiza el equilibrio de poderes, y sanciona la corrupción.