​​LAS NIÑAS PERUANAS Y LAS NUEVAS OPORTUNIDADES

Escrito por Denesy Palacios Jiménez

La educación peruana propugna que se trabaje con tres ejes muy importantes, uno de ellos es la inclusión social, otro es la equidad de género y el otro es la interculturalidad. 

A raíz que la sociedad peruana muestra desniveles muy grandes en cuanto al tratamiento de la educación privada y la educación pública, y por otra parte, la gran brecha que existe entre el ámbito rural y el ámbito urbano. 

La situación de pandemia ha servido para reflejar estos problemas que subyacen en la educación peruana en todos los niveles. Es que venimos arrastrando por siglos secuelas de la violencia vivida desde la colonia, la cual impuso en la sociedad peruana los criterios de superioridad de cultura occidental o europea y de raza blanca sobre la indígena.

Recién hemos podido darnos cuenta de que incluso en la época de pandemia, las poblaciones más vulnerables son precisamente aquellas que están más alejadas o abandonadas por siglos por el Estado peruano. Que no han podido incorporar dentro de sus políticas la pluriculturalidad, el multilingüismo y la biodiversidad, que lejos de verlo como un problema debemos verlo como la riqueza, o resistencia de un grupo humano que se resiste a morir con su cultura y su lengua.

Las manifestaciones germinadas en la sociedad peruana, hoy cobran fuerza hasta en el aspecto político, que difícil es aceptar como gobernante a un ciudadano de extracto campesino y mal hablado. Por supuesto, como respuesta a la educación que se imparte en las zonas rurales. 

Si tomamos en cuenta este problema lo visualizaba Mariátegui como el problema del indio, desposeído de todo, y Basadre, también lo trataba como un gran problema, pero era consciente que ese gran sector de la población es el capital social que tenemos, que nos permite resistir los embates más fuertes de la economía mundial. 

Porque nuestros campesinos no reciben ningún tipo de subsidio por parte del estado, y el abaratamiento de sus productos, hace que sean los que amortigüen las crisis económicas que constantemente vivimos. 

Sin embargo, los peruanos no hemos aprendido a valorar este trabajo y esfuerzo social que hacen día a día este gran sector de la población desposeída.

Por otra parte, la germinación del fenómeno machista desde los albores de la colonia, ha permitido que las mujeres estemos desplazadas de la educación, o que esta haya tenido sesgos muy grandes. 

Sin embargo, las constantes luchas de los movimientos sociales para permitir la inclusión de los desposeídos y de un gran sector de la educación, como somos las mujeres, hoy permite que las mujeres tengamos acceso a la educación como un derecho y como una oportunidad.

Han tenido que pasar siglos, para poder ver estos logros, que por supuesto aún son raquíticos, porque nos falta desterrar el bullying de los colegios y la violencia familiar que se viven en una gran mayoría de hogares peruanos.

Nos llena de esperanza, saber que dos niñas peruanas provenientes de Instituciones educativas públicas, hayan sido seleccionadas para ir a la NASA, que es la agencia espacial de los EE.UU. 

Así tenemos que Alessia Paredes tiene 15 años y destaca en las clases de mecánica automotriz, que se dictan en la IE emblemática Ricardo Bentin del Rímac, destaca por sus habilidades y por ser la única mujer. 

Es decir, no le intimida estar rodeada de varones, que lejos quedaron los tiempos, cuando los padres, se preocupaban sólo por la educación de los hijos varones, aduciendo que las mujeres debíamos prepararnos solo para ser amas de casa. Pues ella es la astronauta que llevará a las niñas al Space Center Houston de la NASA.

Jimena Terán, es la otra pequeña que ha sido seleccionada para visitar la NASA, es decir, una de ellas destaca en mecánica automotriz y la otra recibe capacitación en ingeniería. Son un grupo de 14 niñas de colegios públicos seleccionadas para visitar la agencia espacial de los Estados Unidos. 

Lógicamente, son un ejemplo para las niñas peruanas y niños en general, donde se dejan miles de prejuicios que por siglos nos han hecho mucho daño, ambas admiran a Aracely Quispe Neira, ellas y las 12 niñas seleccionadas provienen de Lima, Arequipa y Cusco. Y gracias a su récord académico y porque sus historias rompen muchos estereotipos que nos hacen mucho daño, somos diferentes, somos diversos, somos únicos, pero queremos trato igualitario y las mismas oportunidades que los varones en nuestra sociedad. Éxitos niñas