El Colegio de Arquitectos del Perú – Regional Huánuco advirtió públicamente que el proyecto de intervención en la laguna Viña del Río continúa su ejecución sin haber considerado las propuestas técnicas presentadas por el gremio profesional. Según manifestó el decano de la orden, arquitecto Walter Vladimir Bruno Saavedra, la institución envió en septiembre un documento con “alternativas de solución” orientadas a corregir deficiencias detectadas en el estudio de inversión.
De acuerdo con Bruno Saavedra, las observaciones se centraron en aspectos de diseño urbano, impacto ambiental y uso del espacio público, pero no fueron abordadas por las entidades responsables del expediente técnico. “No solo señalamos errores. Planteamos soluciones viables”, declaró el decano, quien remarcó que el objetivo del Colegio es garantizar un diseño integral, sostenible y adaptado al contexto natural de la laguna.
El proyecto, ubicado en una de las zonas urbanas más emblemáticas de la ciudad, ha sido calificado por el gremio como un intervención urbana con alto riesgo de impacto negativo si no se corrige su enfoque arquitectónico y ambiental.
Rechazan infraestructura gris
Una de las recomendaciones más relevantes entregadas por el Colegio de Arquitectos —según indicó Bruno Saavedra— fue la eliminación de estructuras consideradas innecesarias dentro del diseño actual, entre ellas almacenes, oficinas administrativas, servicios higiénicos, vestidores y coberturas arquitectónicas sobre la isla central. Según declaró, este tipo de componentes pertenecen a la llamada “infraestructura gris” y terminan deteriorando la calidad del espacio público cuando no cuentan con un plan de mantenimiento claro.
En lugar de ello, la entidad profesional propone que al menos el 80% de la intervención sea destinada a infraestructura verde, es decir, áreas naturales, vegetación nativa y tratamiento paisajístico. “Sugerimos un bosque insular que pueda adaptarse al ecosistema local y recupere el valor paisajístico de la zona”, explicó el arquitecto, quien añadió que esta visión permitiría consolidar el carácter recreativo, turístico y ambiental del lugar.
Bruno también expresó su preocupación por la propuesta de impermeabilizar el cuerpo de agua, lo que —según indicó— podría “romper el equilibrio del ecosistema”, al bloquear los afluentes naturales que nutren la laguna. “Esto no es un espejo de agua artificial; tiene un entorno vivo que debe respetarse”, afirmó.
Sistema de filtración externa y advertencia sobre la Ley General del Ambiente
En el plano técnico, el Colegio propuso que el tratamiento del agua de la laguna se realice mediante un sistema de filtración y purificación externa, cumpliendo los lineamientos de la Ley General del Ambiente (Ley N.º 28611) y su reglamento actualizado por Decreto Supremo N.º 001-2023-VIVIENDA. Según explicó Bruno Saavedra, esta alternativa garantiza la calidad del recurso hídrico sin afectar los ciclos naturales de filtración y sedimentación del ecosistema existente.
De igual forma, señaló que, al eliminarse la propuesta de impermeabilización y sustituirse por un sistema natural de control, la intervención tendría un menor impacto y mayor sostenibilidad a largo plazo. El decano insistió en que este tipo de proyectos deben ceñirse a normativas ambientales vigentes, y que cualquier modificación que implique alteraciones ecosistémicas debería ser evaluada de forma interdisciplinaria.
Movilización si no se escuchan aportes
Consultado sobre qué acciones podrían tomarse si el proyecto avanza sin incorporar las sugerencias del Colegio, Bruno Saavedra advirtió que podrían convocar a la sociedad civil y evaluar medidas legales para exigir que las decisiones públicas en materia urbana se tomen con participación técnica y ciudadana.
“El espacio público no pertenece a los funcionarios. Nos pertenece a todos. Si no somos escuchados, acudiremos a las vías legales y al respaldo social para que se respete una planificación responsable”, expresó. Enfatizó que el proyecto aún se encuentra en etapa de elaboración del expediente técnico, por lo que consideró fundamental ser convocados de manera formal antes de la aprobación final.
Colegio plantea concursos arquitectónicos
Además de sus recomendaciones técnicas, el Colegio de Arquitectos sugirió que proyectos emblemáticos como el de Viña del Río deberían ser desarrollados a través de concursos arquitectónicos públicos, una práctica común en otros países de la región. Según explicó Bruno Saavedra, esto permitiría mejorar la calidad del diseño, garantizar transparencia y atraer inversión turística, al asociar el proyecto con firmas reconocidas a nivel nacional o internacional.
Citó como ejemplo casos de éxito en Colombia, Argentina y Chile, donde espacios públicos bien diseñados —según dijo— se han convertido en referentes urbanos y polos de atracción. “La arquitectura tiene la capacidad de transformar ciudades. Lo que no podemos permitir es repetir errores con obras que, por falta de planificación, terminan siendo espacios abandonados o subutilizados”, concluyó.
El dato
El decano también criticó duramente a la Municipalidad Provincial de Huánuco por no contar —hasta la fecha— con un Plan de Desarrollo Urbano actualizado, ni con un equipo técnico multidisciplinario que acompañe los grandes proyectos de ciudad. A su juicio, esta ausencia limita seriamente la capacidad institucional para liderar procesos urbanos con enfoque territorial, histórico y ambiental.




