Cuenta la leyenda que en las alturas de Huánuco existe una laguna llamada Mancapozo, en sus aguas oscuras habita una enorme y horrible serpiente que cuida los inmensos tesoros que se guardan en el fondo.
Los pobladores de Malconga y Shismay narran que la presencia de este ser se aprecia en las estaciones de verano, cuando después de una lluvia intensa, el sol irrumpe en sus tenebrosas aguas, estas se agitan y de entre el remolino surge la figura del Huaracuy, salta velozmente cual rayo y se eleva amenazante por los aires, rápidamente clava sus dientes sobre el río Huallaga, transformándose con un enorme arco iris.
Ubicada a más de 3000 m s. n. m., en el distrito de Amarilis, se encuentra un hermoso paraje natural: la laguna de Mancapozo, en la cual se puede respirar aire puro y llenarse de buenas vibras en sus tranquilas aguas. Además de acampar en el lugar, se practica deportes de aventura como: paseo en bote, a caballo, rapel y tirolesa, todas dirigidas por expertos guías de alta montaña.
Es casi mediodía, después de un viaje de más de una hora y media en carro llegamos al final de la carretera. Desde aquí, el camino se viste de blanco pues la niebla aún no se ha disipado y una leve llovizna nos acompaña en el trayecto, después de caminar a pie cerca de quince minutos, por fin se deja ver la laguna, en sus aguas dos patos blancos nadan presurosos, como dándonos da la bienvenida.
Ceremonia del Yacumama Raymi
Después de unos minutos de espera, inicia la ceremonia del Yacumama Raymi, desde la cuesta más alta los Hatun Taky (músicos del inca) entonan una solemne marcha, caminan lentamente al compás de la quena y el tambor. Detrás de ellos, se presentan los Hatun Runas portando las banderas que representan al Imperio Incaico imitando los colores del arco iris.
Minutos después, descienden hacia el lugar de culto la comitiva imperial, el Willaq Uma (sumo sacerdote), la coya (esposa del inca), el sinchi (guerrero indómito) y las ñustas, para preparar el culto al agua.
El Inca Illathupac camina hacia la parte baja, el pedirá permiso a los Jirkas (cerros).A través de la coca realiza el pago a la Pachamama, saluda al Sol y brinda con la chicha sagrada. Y así después de rendirle tributo a Pachamama y a Pachacamac (dios de la tierra), dispersa las hojas de coca en sus aguas.
Llueve en estos momentos, el frío es cada vez más intenso y el inca Illathupac se lanza hacia las aguas, se sumerge por un momento y, desde lo más profundo, renace, nada hacia las riberas y el público, su público, lo recibe con fuertes aplausos por su entrega para rendirle pleitesía a la naturaleza.
Identidad cultural
En este mes, está de aniversario el distrito de Amarilis y a través de la Gerencia de Desarrollo y Turismo promueve este tipo de eventos con el único objetivo de recuperar nuestra identidad cultural y cuidar esta fuente hídrica, que riega parte del valle del Pillco. Identidad cultural que con el paso del tiempo se ha perdido, en muchas ocasiones por desidia de sus autoridades.




