Lady Kitty Spencer, tuvo una boda de reina

Desde que apareció vestida de verde en la boda de su primo, el príncipe Harry, Lady Kitty Spencer, de 30 años, se volvió una sensación mundial y por eso su casamiento es el más comentado del momento en el jet set. Uno de los mejores partidos de Inglaterra, la sobrina de Lady Di, dejó a más de un joven guapo y rico decepcionado, pues eligió a un hombre que podría ser su padre, el millonario Michael Lewis, de 62 años, quien pagó un matrimonio que algunos han equiparado con los de la realeza, al menos por sus costos.

El escenario fue Villa Aurelia, un castillo de Roma del siglo XVII, que cobra más de 27.000 dólares diarios por el alquiler. Las fiestas duraron cuatro días, en los cuales la novia no vistió uno sino seis vestidos de Dolce & Gabbana, incluido el de la ceremonia, de encaje, que evocaba un poco el de Grace Kelly. Se calcula que toda esta extravagancia salió por 1.300.000 dólares. Los grandes ausentes: los primos William y Harry y el conde Charles Spencer (foto), padre de Kitty, con quien no se llevan bien desde que se casó con su tercera esposa, Karen Gordon, hace diez años.

Lady Kitty Spencer

Con la prensa británica rendida a sus pies, reúne las mismas características que convirtieron a su tía, Diana de Gales, en la Princesa del pueblo. Spencer es hoy su digna heredera.

Se dio a conocer al gran público en la primavera de 2018 durante la boda del príncipe Enrique con Meghan Markle. Casi sin quererlo, llamó la atención con un elegante vestido verde esmeralda con estampado floral pintado a mano, manga francesa y escote cuadrado.

 Hoy cuenta con medio millón de seguidores en Instagram y es imagen de Dolce & Gabbana y Bulgari. “Representa la sofisticación y la autenticidad”, aseguraba Juan Nuñez-Insausti, consejero delegado de Puerto Banús, que recordó que por allí han pasado estrellas tan diversas como Grace Kelly o Lady Gaga.

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