La urgencia de las vías de acceso

Ante el crecimiento incontrolable de la cantidad de vehículos que circulan en la ciudad, así como en los distritos de Amarilis y Pillco Marca o hacia La Esperanza, se hace más que necesaria la habilitación de vías alternas para agilizar el transporte. Actualmente, desplazarse hasta Paucarbamba o a Pillco Marca demora demasiado por las gigantescas aglomeraciones de toda clase de vehículos y por los semáforos colocados en lugares que no deben estar. Por ejemplo, el tramo del Puente Pavletich hacia la Esperanza, la subida de Calicanto hacia el hospital EsSalud, El puente San Sebastián, el Puente Tingo, el Óvalo Cayhuayna y la Avenida Universitaria hasta Cayhuayna son lugares donde todo el día es difícil circular con rapidez, por lo cual son necesarias nuevas vías de ingreso y salida a Huánuco, como se comprometió Provías. En la zona alrededor del Óvalo Pavletich, la vía alterna no solo ha sido invadida por comités de autos piratas que viajan hacia la selva, sino también se puede apreciar que algunas empresas ferreteras estacionan sus enormes vehículos impidiendo el libre tránsito y se adueñan de esa parte de la carretera.
Las municipalidades responsables junto con el Gobierno Regional, deben priorizar la apertura y pavimentación de vías alternas como esta, pues ahora que funcionará el hospital de contingencia, sumado a las miles de personas que transitan por el lugar diariamente ya sean vecinos, estudiantes o viajeros, harán que el tráfico sea más lento e insoportable.
Por Cayhuayna la situación es similar o peor de caótica, la falta de habilitación de la vía desde el Óvalo de Cayhuayna hasta el río Huancachupa, obstaculiza considerablemente la fluidez del tránsito con miles de vehículos que saturan la Carretera Central. No sabemos por qué se truncó el proyecto del ex alcalde Meza de habilitar y pavimentar vías alternas, porque actualmente viajar a la ciudad de Ambo se demora más de una hora.
Por otro lado, ya está listo el puente alterno que conecta la Universidad Hermilio Valdizán con la Zona Cero, solo falta que la universidad cumpla con su parte del acuerdo de liberar un espacio de su propiedad para ampliar la vía de salida y que los vehículos puedan transitar. Faltan dos puentes más, en el Malecón Centenario y en La Esperanza, que según Provías no se construirán hasta que el primero esté en actividad.
Con todo el respeto que se merecen nuestras autoridades, está en sus manos pasar a la historia con estas obras y hacer la diferencia de anteriores gobiernos que solo pensaron en sus intereses personales posponiendo los de la colectividad. Esta ciudad seguirá creciendo y a buena hora, pero será mejor con un ordenamiento con autoridad y sin permitir que algunos construyan edificios en el centro de la Vía Colectora.