LA VOZ DE LA MUJER
Denesy Palacios Jiménez
07.05.24
La universidad peruana surge en plena colonia un 12 de mayo de 1551, se crea la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, y recibe ese nombre por ser la primera universidad de Latino América, bajo el manto del clero y estaba destinada a preparar a los hijos de los conquistadores que debían organizar y gobernar la sociedad colonial. Tuvo plena influencia hasta fines del siglo XVI, tiempo en el cual la aristocracia había cobrado fuerza y los hijos de los nobles nacidos en el Perú, sin títulos nobiliarios, tenían que recurrir a la Universidad para procurarse los símbolos necesarios de estatus. Allí se formaban los que justificarían las encomiendas y los obrajes, la explotación y la dependencia.
El gobierno de esa universidad estaba controlado por el Virrey; el Rector era elegido cada año por el claustro. Los cursos requerían de aprobación real y una de sus funciones era controlar y reprimir, con argumentos religiosos, cualquier intento que cuestionarse las leyes del reino o las bulas pontificias. Empero, la hegemonía española entró en crisis. El enciclopedismo francés ya cubría el horizonte ideológico mundial, mientras se montaban los procesos de independencia política de nuestras naciones. Sin embargo, extraña a todo esto, la universidad seguía manteniendo su estructura colonial y se crea a imagen y semejanza de las existentes en España y Europa de aquella época, pues en los orígenes de la universidad peruana, recibe influencia de la universidad de Salamanca, y responde a las demandas sociales de aquella época, así como al desarrollo económico que vivía el país en aquella oportunidad, por lo tanto, es importante hacer una reflexión sobre la universidad contemporizada con la economía peruana en todo el proceso histórico.
Tenemos que el desarrollo de la economía peruana a partir del siglo XV fue una “economía de enclave”. Al quebrarse la articulación de la sociedad inca, se estableció un sistema mediante el cual la sede del poder se desplazaba del Perú a España y donde las ciudades costeñas peruanas no eran sino parajes intermedios por donde se trasladaba la riqueza minera a la metrópoli. Europa empezaba a interesarse por la acumulación del capital y por el incremento de la producción, dando lugar a los estados protectores del incipiente capitalismo.
España liquidó los brotes de burguesía industrial al expulsar a los moros y judíos, y la quiebra comercial con sus colonias se agudizó a partir del siglo XVIII; la invasión napoleónica a España presentó la coyuntura definitiva para que las colonias americanas alcanzasen su independencia política.
Hoy sabemos que la universidad no es elitista, sino que se abre para recibir a jóvenes de diversas condiciones sociales que no tiene que ver necesariamente con dinero, sino con los más capacitados o competentes, como dice Marcial Rubio (2011) los objetivos de la autonomía universitaria se dan como respuesta a las 1. Gobierno de la universidad por sí misma. 2.Realización de sus fines de educación, investigación y cultura. 3.Respeto de su libertad de cátedra. 4.Respeto de su libertad de investigación. 5. Respeto del libre examen. 6.Respeto de la libre discusión de las ideas. 7. Libertad universitaria para determinar sus planes y programas. 8.Libertad para fijar los términos de ingreso, promoción y permanencia del personal académico. 9. Libertad de administrarse a sí misma, considerado esto en términos económicos amplios. Originalmente la autonomía universitaria fue un instrumento de autogobierno enarbolado contra el poder del Estado y, específicamente, contra el de sus aparatos represivos. Desde el punto de vista social, se enfiló contra los grupos aristocráticos primero y, un poco más tarde, contra los poderes plutocráticos que trataron de influenciar a la universidad.
La Ley universitaria 30220 recoge estas inquietudes y aun más, habla del cogobierno y la participación de los estudiantes, y sobre todo reconoce la meritocracia, que por supuesto algunas universidades han aprovechado para convertirse en fábricas de certificaciones de posgrado, sin control de la calidad o las condiciones básicas de calidad, por eso exige la presencialidad; lastimosamente en muchas universidades sigue el clientelismo político, que por supuesto mella mucho la calidad de la educación y sigue la pugna por el poder o gobierno de las universidades con prácticas nada santas, solo para usufructuar el presupuesto de las universidades, y las condiciones de reacción por parte del docente, administrativo o alumnos son nulos o escasos, porque han sido beneficiado con ascensos no programados, con grados sin mayor exigencia académica, por lo tanto no hay capacidad de respuesta para fiscalizar estos malos manejos o malas prácticas de las autoridades universitarias.
Pese a ello, los resultados más significativos de la universidad son los Profesionales para la satisfacción de las demandas sociales y conflictivas, para generar conocimiento científico y tecnológico, y para revalorar nuestra cultura, nuestro patrimonio, nuestra diversidad cultural y multilingüe. Impulsemos para que la universidad esté profundamente vinculada con los problemas de su entorno, y coadyuve a la solución de ellos.




