Escrito por: Julio Trujillo Pazos
Y a través de mi vida, muy poca gente he conocido con la perseverancia y el deseo de luchar por la grandeza de su pueblo para salir del subdesarrollo y de hacer realidad su carretera que pueda unir a la capital pasando por Huánuco, Ambo, Yanahuanca a Lima y mientras que por el este se podía llegar hasta Brasil, país donde los productos de esta región son apreciados, lo cual permitiría a los campesinos y lugareños del lugar, mejorar su economía.
Don Diomedes Eustaquio es 100% Chagllino, un permanente soñador que se metió la idea, también, de apoyar e impulsar decididamente la construcción de la central hidroeléctrica de Chaglla, denominada así porque en las partes oeste de esta localidad discurre el río Huallaga, cuyas aguas con sus afluentes sirven para hacer el embalse y generar abundante energía eléctrica para iluminar toda la región central, que por desgracia la provincia no goza de este beneficio, pues toda la energía se concentra la RED y, a pesar de ello, la provincia sigue pagando los impuestos de IGV, estando exonerada por la ley de la amazonia; este distrito y provincia goza del canon hidroenergético que los gobiernos locales no pueden gastar ese dinero por la incapacidad de los funcionarios y devuelven el dinero al MEF.
Diomedes Pachón es hijo del lugar, hijo de don Celso Claudio, hombre emprendedor, negociante, que hizo posible educar a sus cuatro hijos, el último precisamente es Diomedes.
También en esta publicación, habla sobre las dos incursiones que realizó sendero luminoso a este poblado amenazando a sus autoridades y pobladores con quitarles la vida sino apoyaban con los famosos cupos que tenían que pagar cobardemente, asaltaron las modestas tiendas, pero sí para felicidad, sin el costo de vidas humanas por la desidia de este pueblo valiente, de no permitir el juicio popular que se llevaba a cabo en la plaza de este pueblo en estas condiciones. Igualmente, Don Eustaquio nos cuenta con detalles sus luchas con la comunidad campesina que tomó cuerpo con la reforma agraria del presidente Velasco Alvarado y el abuso de los que trabajaban en el sinamos con los pobladores de este lugar; en un volumen de casi 500 páginas escribe con su peculiar estilo, todos los detalles de su querido pueblo, de sus autoridades, de sus amigos, de su familia, algo resentido con los dirigentes de la comunidad campesina que casi le quita la vida a su padre en un enfrentamiento por la lucha de la posesión de terrenos, en líneas generales, el amigo Claudio se ha tomado el trabajo, la dedicación de hacer esta publicación a sus más de 80 años y sigue soñando ver hecha realidad la carretera de penetración hacia el Brasil, como señala la conclusión de la obra.
Para los paisanos de la provincia de Pachitea es una publicación de lectura obligatoria, para conocer el pasado de cómo se gestó este pueblo de las peripecias de los lóbulos y de su extenso terreno con muchos microclimas que producen variedad de productos agrícolas de fácil exportación a Brasil.




