La Unión Europea ha decidido emplear las ganancias generadas por los activos congelados del banco central ruso, valorados en 210.000 millones de euros (225.000 millones de dólares), para financiar el apoyo militar y la reconstrucción de Ucrania. Este anuncio llega como respuesta a la continua agresión militar de Rusia contra Ucrania, que ha llevado a una situación desesperada por armamento en el país atacado.
Se estima que los intereses de estos activos, mayormente retenidos en Bélgica, podrían aportar aproximadamente 3.000 millones de euros (3.300 millones de dólares) anualmente. Según la propuesta de la UE, el 90% de estos fondos se canalizará a través del Fondo de Paz Europeo, un mecanismo ya utilizado por varios Estados miembros para reembolsar costos de armamento enviado a Ucrania. El 10% restante se destinará al presupuesto de la UE para reforzar la industria de defensa ucraniana o contribuir a su reconstrucción, dependiendo de la aprobación de los países miembros.
Este movimiento financiero se alinea con las declaraciones de la secretaria del Tesoro estadounidense, Janet Yellen, quien subrayó la urgencia de aprovechar los activos rusos inmovilizados para beneficiar a Ucrania. Yellen destacó este tema como crucial en las próximas reuniones del G7, donde se discutirá un plan estadounidense que podría generar hasta 50 mil millones de dólares para Ucrania, respaldado por futuras ganancias de 350 mil millones de dólares en activos rusos congelados.
La UE y sus aliados continúan buscando formas efectivas de apoyar a Ucrania mientras mantienen la presión sobre Rusia, asegurando el cumplimiento de las sanciones internacionales y bloqueando cualquier intento de evasión.




