La trágica muerte de María Andreína Farías Torres, ciudadana venezolana de 31 años, en San Bartolo, al sur de Lima, ha destapado un debate crucial sobre la seguridad durante la instalación de servicios de telecomunicaciones. Este incidente pone de relieve la vulnerabilidad, especialmente para las mujeres, ante la entrada de técnicos a sus hogares, un riesgo agravado por la falta de escrutinio en la selección de personal. Este caso resalta una problemática latente en el sector: la **seguridad** del cliente.
Según la investigación publicada por El Comercio, este suceso ha tomado renovada relevancia tras la captura, el lunes pasado, de Rubén Cueva Velásquez (31), implicado en el fallecimiento de Andreína Farías. Sobre Cueva Velásquez pesa una orden de detención preliminar por siete días, acusado de los presuntos delitos de violación sexual y homicidio simple.
Cueva Velásquez, junto a Jean Carlos Montero Huaylinos (28), también involucrado en este caso, eran empleados de PC Telecom, una empresa subcontratada por la compañía Claro. El incidente se remonta al 14 de mayo, cuando Andreína Farías Torres falleció luego de ser aparentemente arrastrada y atropellada por la minivan de placa AHT-088, vehículo en el que se movilizaban los técnicos. Ellos habían acudido al domicilio de la víctima, ubicado en la avenida 15 de setiembre, en la urbanización Hijos de San José, en San Bartolo, para realizar el traslado de un módem.
Andreína Farías planeaba mudarse del segundo al tercer piso del mismo edificio en busca de un espacio más amplio. Los técnicos llegaron al lugar a las 11 a.m. y completaron el traslado del módem. Testigos indican que, alrededor de las 2 p.m., los técnicos y Andreína salieron del lugar en la minivan, regresando cerca de las 7:30 p.m. para comprar cervezas en una tienda cercana e ingresar a la habitación de la víctima en el segundo piso.
La noche del incidente, Andreína solicitó la compañía de una amiga debido a la presencia de los técnicos. Los vecinos reportaron música alta y olor a cigarrillo provenientes del cuarto de Andreína. La amiga de la víctima, sintiéndose incómoda, expresó su deseo de marcharse, pero Andreína le pidió que se quedara. Finalmente, la amiga se retiró alrededor de las 10 p.m.
El misterio rodea los eventos posteriores, actualmente bajo investigación policial. Las cámaras de seguridad captaron a los dos sujetos saliendo del inmueble a las 10:39 p.m. En un intento por impedir su partida, Andreína se aferró a la parte delantera de la minivan. El conductor, Jean Carlos Montero, maniobró en reversa a alta velocidad y luego aceleró, provocando que la víctima cayera y fuera atropellada. Los técnicos huyeron del lugar sin prestar auxilio.
Este caso ha desvelado que ambos trabajadores contaban con antecedentes policiales. Rubén Cueva había sido denunciado por su madre en 2019 por agresión física, mientras que Jean Carlos Montero fue denunciado en junio de 2023 por un empresario por presunta usurpación de terrenos en Cieneguilla. Además, Montero denunció haber sido drogado y robado en un taxi en febrero de 2024, perdiendo un arma de fuego que portaba como agente de seguridad.




