Las españolas quedaron eliminadas pero con honor
El fútbol femenino español, tras un ciclo dorado que incluyó la conquista del Mundial en 2023 y la Nations League en 2024, se quedó a las puertas de un hito histórico: la triple corona. La selección de Inglaterra se alzó con el título de la Eurocopa en una dramática final decidida en la tanda de penaltis, un desenlace cruel para un equipo español que, a pesar de la derrota, se despidió del torneo con dignidad y con la sensación de haber sido el conjunto que mejor fútbol desplegó. La final, disputada en el St. Jakob-Park de Basilea, terminó con empate 1-1 tras 120 minutos de intensa batalla, pero la suerte desde los once metros sonrió a las “lionesses”.
Según el reportaje de El País, el partido por el campeonato de la Eurocopa Femenina 2025 quedará marcado por la intensidad y la paridad entre dos potencias del fútbol mundial. El encuentro recordó en cierta medida a la final del Mundial Sub-17 femenino de 2018, donde España también cayó ante Inglaterra, mostrando la creciente competitividad entre ambas naciones en diversas categorías. La victoria consolida a Sarina Wiegman como una estratega excepcional, sumando su tercera Eurocopa como entrenadora, un logro sin precedentes.
El partido comenzó con Inglaterra presionando y generando una clara ocasión en los primeros minutos, pero España pronto tomó el control del juego, imponiendo su estilo de posesión y buscando los espacios en la defensa inglesa. El gol de Mariona Caldentey en la primera mitad, tras una brillante jugada colectiva, reflejó el dominio español y la precisión en la construcción de las jugadas. Sin embargo, Inglaterra reaccionó en la segunda parte con un gol de Alessia Russo, que igualó el marcador y cambió el rumbo del partido. Este tanto, que llegó en un momento en que España parecía tener la final bajo control, abrió un nuevo escenario con espacios para la transición y oportunidades para ambos equipos. La táctica de Montse Tomé, incluyendo la sorprendente titularidad de Athenea del Castillo, buscaba explotar la velocidad y el desequilibrio por las bandas, pero no fue suficiente para contrarrestar la solidez defensiva y el contraataque inglés. En la prórroga, España tuvo varias ocasiones para marcar, incluyendo dos disparos de Pina y un remate fallido de Salma Paralluelo, pero la falta de puntería y la buena actuación de la portera inglesa impidieron que la Roja se llevara la victoria. La tanda de penaltis fue un cruel reflejo de la igualdad del partido, donde los errores de Mariona, Aitana y Salma condenaron a España a la derrota.




