La salud en el ojo del huracán 

En Huánuco, como en muchas ciudades en expansión, el crecimiento demográfico va de la mano con un aumento en la actividad comercial. Sin embargo, esta expansión también ha traído consigo un incremento preocupante en la informalidad, especialmente en el sector de la alimentación. Restaurantes, pollerías y fabricantes de panetones operan frecuentemente fuera de las normas sanitarias establecidas, poniendo en riesgo la salud pública.

La preocupación se intensifica en vísperas de las fiestas navideñas, época en la que la demanda de estos productos crece exponencialmente. La Dra. Rocío Castro Martínez, a cargo de la Fiscalía de Prevención del Delito, ha emprendido una campaña de concientización y asistencia para los comerciantes, con el fin de alinear sus prácticas con los estándares de salubridad requeridos. Esta iniciativa, si bien loable, revela una brecha significativa en la supervisión y control por parte de las autoridades municipales.

La informalidad en el sector alimentario no solo implica un riesgo sanitario, sino también una injusticia para aquellos negocios que sí cumplen con las normativas vigentes. La competencia desleal generada por esta situación es insostenible y perjudica el tejido económico y social de nuestra comunidad.

Es imperativo que la Municipalidad Provincial de Huánuco asuma un papel más activo en la fiscalización y regularización de estos negocios. No se trata de cerrar puertas a los emprendedores, sino de asegurar que operen en un marco que garantice la salud de la población. La colaboración entre la municipalidad, la Fiscalía de Prevención del Delito y la Policía Nacional es crucial para este fin.

Como medio de comunicación, hacemos un llamado a la ciudadanía para que colabore activamente en esta tarea. Reportar establecimientos que operen fuera de la normativa no es un acto de hostilidad comercial, sino una contribución vital para la salud y el bienestar de nuestra comunidad.

A medida que nos acercamos a las celebraciones de fin de año, es fundamental que todos los establecimientos, incluidos bares y locales nocturnos, cumplan con los requisitos sanitarios y de seguridad. Solo así podremos disfrutar de las festividades sabiendo que nuestra salud y la de nuestras familias están protegidas.