La inminente inauguración del nuevo Aeropuerto Jorge Chávez marca un antes y un después en la infraestructura aeronáutica del Perú, proyectándose como un catalizador del crecimiento económico y turístico. Este ambicioso proyecto, cuya primera piedra se colocó hace años, promete transformar la experiencia de viaje, incrementando la capacidad operativa y mejorando la calidad de los servicios aeroportuarios. Se espera que impulse la conectividad del país con el mundo, facilitando el comercio y el intercambio cultural.
Según la investigación publicada por El Comercio, la inauguración del nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez está programada para este 1 de junio, después de una fase de marcha blanca iniciada el 15 de mayo con la recepción de su primer vuelo procedente de Buenos Aires a las 7:55 p.m. Esta apertura busca modernizar el transporte aéreo del país al permitir la recepción de 30 millones de pasajeros anualmente en ambientes renovados y tecnológicamente avanzados, según lo informado por Lima Airport Partners (LAP).
Con la puesta en marcha blanca, se ha dispuesto la recepción de entre 8 y 10 vuelos internacionales diarios, movilizando alrededor de 700 pasajeros, lo que representa aproximadamente el 1% de la operación habitual de vuelos. En esta fase de prueba, participan aerolíneas como Aerolíneas Argentinas, Air Europa, Volaris y Arajet. A esto se le suma el servicio AeroDirecto, el único transporte público autorizado para ingresar al nuevo terminal, facilitando la conexión directa con puntos clave en Lima y Callao.
A pesar del avance, persisten las preocupaciones sobre la Tarifa Unificada de Uso Aeroportuario (TUUA), que podría generar un aumento en el precio de los pasajes, afectando potencialmente la competitividad de Lima como centro de conexiones aéreas en la región. Esta tarifa, comprendida en la adenda n.° 6 del 2013, impactaría a pasajeros en tránsito que realicen conexiones internacionales (INT-INT) o domésticas (DOM-DOM), pero no a aquellos cuyo origen o destino final sea el Aeropuerto Jorge Chávez.
La Asociación de Empresas de Transporte Aéreo Internacional (AETAI) ha expresado su preocupación por la aplicación de la TUUA, señalando que podría desincentivar el modelo de conexión y los ‘stopovers’ turísticos que han sido fundamentales para posicionar a Lima como un hub regional. No obstante, Ositrán argumenta que la tarifa fue aprobada tras un debido proceso para evitar incumplimientos del Estado peruano.
Cabe recordar que la inauguración del nuevo aeropuerto fue postergada en dos ocasiones previas debido a observaciones críticas de Ositrán y la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) del MTC. Estas observaciones estaban relacionadas con la integración de sistemas clave como el Sistema de Detección y Alarma contra Incendios (DACI), la unificación del Sistema de Control de Accesos (ACS) y la sincronización de redes de comunicación, entre otros detalles técnicos y de seguridad.
La nueva infraestructura del Aeropuerto Jorge Chávez, con un área tres veces mayor que el terminal actual (270 mil m2), representa una inversión que supera los US$2 mil millones. Se espera que inicialmente tenga la capacidad para recibir hasta 30 millones de pasajeros al año, proyectándose un aumento hasta 40 millones a finales del 2025. El nuevo terminal contará con 90 mostradores de ‘check-in’ (con planes de expandirse a 120) y avanzados sistemas de seguridad, incluyendo tomógrafos que no requerirán la extracción de líquidos o equipos electrónicos del equipaje.



