El tiempo avanza inexorablemente y, si nos remontamos a 80 o 70 años atrás, podemos recordar a nuestros queridos campesinos cargando su arado y arreando a sus toros para labrar las laderas de los cerros y cultivar sus tubérculos, como la rica papa, los ollucos y las menestras. Sin embargo, en la actualidad, la tecnología se ha convertido en una constante en nuestras vidas y no escapa a la realidad de nuestros agricultores.
La propuesta del señor Acuña, funcionario del gobierno regional, de llevar la inteligencia artificial al campo es una iniciativa muy interesante que podría marcar un antes y un después en la agricultura de nuestra región. No obstante, es fundamental que esta propuesta se aborde con responsabilidad, acompañamiento profesional, transparencia y un profundo conocimiento de las realidades y necesidades de nuestros hermanos campesinos.
En primer lugar, se requiere de mucha investigación, planificación e infraestructura tecnológica para realizar un proyecto con tales características. Algo con lo que definitivamente no se cuenta, pero con lo que se podría contar en algunos años si el Gorehco verdaderamente tomara en serio dicha iniciativa.
Se tiene tres importantes universidades en el departamento y el Gorehco debería de realizar alianzas, promover y apoyar la investigación, para que justamente se realice proyectos con verdadero impacto para los agricultores. Por supuesto, esto se debe de considerar si la propuesta es seria y se busca crear innovación y desarrollo a mediano y largo plazo.
La gestión regional de Pulgar ya tiene prácticamente un año y medio y hasta ahora no se ven acciones serias para cumplir la promesa realizada sobre revolucionar la agricultura. Si se ha lanzado un Procompite de 30 millones, y esperemos que el impacto sea duradero y genere desarrollo. Decimos esto, porque de acuerdo a las estadísticas, un gran porcentaje de estos proyectos terminan por desaparecer.
Mientras no se tome a la universidad y a los mismos agricultores como aliados, será muy difícil lograr el inicio del cambio que necesitamos.
Por otro lado, recordemos que Huánuco es la región con mayores índices de contaminación de sus productos agrícolas. Sería interesante saber si el Acuña tiene alguna propuesta al respecto. Se trata de dar soluciones reales a los problemas de siempre




