En un esfuerzo por promover la lectura y el acceso a la educación, la comunidad de Qasanccay, en el distrito ayacuchano de Vinchos, celebró la inauguración de su primera biblioteca municipal. Este evento, largamente esperado, representa un hito significativo para este centro poblado, históricamente marginado en cuanto a recursos educativos. La apertura de la biblioteca no solo simboliza un nuevo comienzo para los estudiantes, sino también un homenaje a la memoria colectiva de la comunidad, marcada por un pasado doloroso durante los años del terrorismo en el Perú.
Según el reportaje de El Comercio, este proyecto se materializó gracias al esfuerzo conjunto de la asociación civil “Una Biblioteca para mi Pueblo” (UBIP) y el compromiso de las autoridades locales, quienes vieron en la biblioteca una herramienta fundamental para el desarrollo integral de los jóvenes de Qasanccay.
El arribo de más de treinta cajas repletas de libros de diversas disciplinas despertó la curiosidad y entusiasmo entre los niños de Qasanccay. Con pancartas alusivas al poder transformador de la lectura, los menores fueron protagonistas en la ceremonia de inauguración, dando testimonio de la importancia que reviste este espacio para su futuro. Frases como “Un niño que lee será un adulto que piensa” y “La lectura de un libro es la fortuna de un niño”, plasmadas en sus carteles, reflejan la consciencia temprana sobre el valor del conocimiento.
El alcalde del centro poblado, Adrián Ventura Tacas, agradeció la donación y extendió una invitación a todos los residentes para que hagan uso de la biblioteca. El edil destacó que la implementación de esta biblioteca es un paso fundamental para que las nuevas generaciones tengan acceso a las herramientas necesarias para su desarrollo. Ventura Tacas recordó que durante su infancia no contó con un espacio similar, lo que dificultó su proceso de aprendizaje y lo obligó a recurrir a préstamos de libros desde la dirección de su escuela.
La asociación UBIP, liderada por el promotor Ismael Soto Sicha, natural de Qasanccay, ha trabajado desde 2009 para hacer realidad este proyecto. Soto Sicha, quien perdió familiares en la masacre de 1989, dedicó la inauguración a la memoria de las víctimas del terrorismo, manifestando su esperanza de que la biblioteca contribuya a construir un futuro más próspero y en paz para su comunidad.
La bibliotecóloga Rosa Linda Grados fue la encargada de clasificar y catalogar el material bibliográfico donado, asegurando su correcta organización y facilitando el acceso a los usuarios. Este proceso es crucial para garantizar que la biblioteca cumpla su función de manera eficiente y se convierta en un verdadero centro de aprendizaje y consulta.
En la mesa de honor, además del alcalde de Vinchos, Faustino Flores, y sus regidores, estuvieron presentes representantes de diversas instituciones vinculadas al mundo del libro y la educación, como la Asociación de Correctores de Textos del Perú (Ascot Perú) y Bibliotecas Ayacucho. La presencia de estas personalidades subraya el respaldo institucional y el compromiso de diferentes actores sociales con el fortalecimiento de la cultura y la educación en las zonas rurales del país. La inauguración de la biblioteca de Qasanccay es un testimonio de cómo el trabajo conjunto y la visión de futuro pueden generar un impacto positivo en comunidades que buscan superar las adversidades y construir un mejor porvenir.




