En diálogo con algunos amigos y conocidos huanuqueños de la época, analizábamos cómo ha cambiado radicalmente la percepción de la población con respecto a los efectivos del orden.
Hasta hace unos años, la población veía a los policías con respeto y autoridad.
La ciudadanía se sentía segura y protegida, y saludaban a los gendarmes por las calles en honor a esa estima y respeto que se les tenía.
Por lo general, en su mayoría, trabajaban por la comunidad y, por supuesto, también con la colectividad, o sea cuidando el orden, la delincuencia y todas las funciones que les toca a los hombres vestidos de verde.
Pero de un tiempo a esta parte, así como también se vive una crisis económica, o una crisis en salud por la pandemia, también se vive una crisis social por la falta de valores de la ciudadanía y muchas instituciones del Estado como de la gloriosa Policía Nacional del Perú.
Como lo hemos dicho anteriormente, la policía ya no tiende a trabajar con la comunidad como se hacía antes, y, por lo general, parece un ente supervisor y sancionador de esta.
Todos los días tenemos problemas de desorden de tránsito, delincuencia y otros muchos problemas, sin embargo, la policía muchas veces se muestra indiferente.
Posiblemente, depende mucho de los altos jefes y cómo ordenan y organizan a su personal.
Lo cierto es que en las últimas semanas, muy poco se ha visto la participación de la Policía en el caos vehicular.
Más aún en horas puntas donde miles y miles de escolares salen o ingresan a sus colegios y no tienen el apoyo ni la supervisión de los agentes del orden.
Anteriormente, se apreciaba a efectivos policiales frente a las instituciones escolares para brindar cierta protección y seguridad a los escolares y así también evitar que malos elementos circulen en la zona.
Señor jefe de la policía, haga algo por este pueblo, cuide a los niños, a la sociedad y que sus efectivos se involucren activamente con la sociedad.
Si bien es cierto que ya no existe el respeto que se tenía antes a la autoridad, sin embargo, esta puede volver a recuperarse, en base justamente a acciones.
Por otro lado, las acciones del gobierno únicamente terminan desacreditando también a la PNP.
Al utilizar a sus efectivos de inteligencia para realizar el trabajo sucio, de investigar quienes realizan denuncias en su contra y de proteger a sus aliados acusados de corrupción.
Como sabemos, también se han realizado cambios en todos los altos oficiales. Todo esto hace que les baje la moral al personal.




