Por Sandro Bustamante Scaglioni (*)
La política peruana, en pleno siglo XXI, ha mostrado y demostrado que no hubo renovación en los partidos políticos y, por eso, muchas de estas organizaciones no formaron nuevos cuadros; es decir, no se activó el capital de reserva de un partido político, como son las juventudes, ni se les formó políticamente proyectándolas al futuro.
De esta forma, al carecer de cuadros, los líderes recurrieron a sus vástagos o engreídos de la familia, introduciéndolos en la política para perpetuar su poder desde la familiaridad.
José Carlos Mariátegui La Chira, ensayista peruano y autor del libro 7 ensayos de la realidad peruana, cuya ideología era de corte socialista y para quien los obreros eran la vanguardia de la revolución, fue uno de los grandes pensadores de la izquierda peruana.
Sandro Tiziano Mariátegui Chiappe, miembro histórico y cofundador de Acción Popular, ejerció como senador en tres periodos. Es preciso remarcar que su padre fue de izquierda y él militó en la derecha.
Luis Bedoya Reyes fue alcalde de Lima, recordado en su gestión edil por su megaobra, como lo fue el zanjón. Fue un líder nato del Partido Popular Cristiano que siempre estuvo cerca de llegar al sillón presidencial, pero nunca lo logró. Sin embargo, no dudó en promocionar a su hijo en la política peruana. La historia lo recordará siempre con aquella frase memorable: «Mi hijo ha cometido pecado, pero no delito».
Javier Bedoya de Vivanco, hijo de Luis Bedoya, fue regidor de Lima por el PPC para el periodo municipal 1981-1983; en 1985 fue elegido diputado y, en 2006, congresista.
Alan García Pérez, dos veces elegido presidente por el APRA, fue un político formado por Haya de la Torre, líder creador y formador del partido, quien sabía que iba a morir y creó en un primer momento las FAJ (Federación Aprista Juvenil), que más tarde se convertirían en la JAP (Juventud Aprista Peruana). Haya forjó a su mejor delfín; sin embargo, en sus dos periodos, García no apoyó a la juventud ni la tomó en cuenta. No quería que nadie le hiciera sombra; él quería ser el único protagonista.
Carla García Buscaglia, hija de su primer compromiso, hoy se presenta como candidata al Senado. Las bases no la habrían elegido, pero, por ser hija de su padre, tendría un cupo asegurado.
Alberto Fujimori Fujimori, recordado dictador de origen japonés, implantó su régimen adueñándose del poder, el cual nunca quiso dejar. Cuando cayó el régimen, huyó al Japón con maletas. Fue un tirano que no creía ni en su esposa y, cuando ella se rebeló, le aplicó descargas eléctricas.
Keiko Fujimori Higuchi fue primera dama, aprovechando que su padre electrocutó a su madre y le serruchó el piso. No salió a favor de ella, sino del dictador. Recordando pasajes de la historia, hoy se presenta nuevamente a las elecciones de 2026 por cuarta vez, no por mérito propio, sino por el hecho de ser hija del japonés. Su único cargo político fue el de congresista, del cual no hay una ley de su autoría; además, pidió licencia por 500 días. El único mérito que se recuerda en el Poder Legislativo es ese. Hoy, con ella, se quiere perpetuar una dinastía.
Francisco Tudela van Breugel-Douglas fue congresista constituyente para el periodo 1992-1995 y se desempeñó como ministro de Relaciones Exteriores en 1995; una de las mentes más lúcidas del Perú. Merecía ser presidente, pero su craso error fue formar parte del fujimorismo.
Adriana Tudela fue elegida congresista para el periodo parlamentario 2021-2026. Es hija del excanciller Francisco Tudela y se presenta nuevamente como candidata al Senado.
Walter Chacón Málaga fue general del Ejército del Perú en situación de retiro y político peruano. Se desempeñó como ministro del Interior en el tercer gobierno de Alberto Fujimori.
Cecilia Isabel Chacón de Vettori es hija del general Walter Chacón Málaga. Fue congresista de la República durante tres periodos consecutivos como miembro del fujimorismo. Hoy nuevamente se candidatea como diputada.
Enrique Chirinos Soto fue congresista de la República durante el periodo 1995-2000 y diputado en tres periodos. Fue también senador en el periodo 1985-1990 y congresista constituyente de 1992 hasta 1995.
Patricia Chirinos Vega es congresista de la República para el periodo parlamentario 2021-2026. Es hija de Enrique Chirinos Soto y se presenta nuevamente para el Senado.
Jorge del Castillo Gálvez fue alcalde de Lima y diputado (1995-2000), así como congresista de la República. Asimismo, fue presidente del Consejo de Ministros en el segundo gobierno del APRA.
Miguel del Castillo, si bien renunció a su candidatura a la Cámara de Diputados por Lima Metropolitana tras cuestionamientos por el presunto uso indebido de recursos de la franja electoral asignada al partido Primero la Gente, es hijo de Jorge del Castillo, aunque se camufle en otro partido.
Rómulo León Alegría ejerció como ministro de Pesquería en el primer gobierno de Alan García y como diputado en el periodo 1985-1990.
Luciana Milagros León Romero, aunque no habría sido elegida por las bases apristas, bastó ser hija de su padre y, gracias a ello, fue congresista de la República por el Partido Aprista Peruano en tres periodos consecutivos. Hoy enfrenta juicios pendientes con la justicia.
Edmundo del Águila Morote fue dirigente universitario, distrital y nacional; además, presidente del Proyecto Pichis-Palcazú entre 1980 y 1983. Fue elegido diputado por Lima en las elecciones de 1990 por el Frente Democrático.
Edmundo del Águila Herrera, hijo del exdiputado Edmundo del Águila Morote, fue electo congresista en las elecciones parlamentarias de 2016. Volvió a ser candidato al Senado, pero el JNE tachó a Acción Popular al encontrarse vicios sustanciales que vulneraron los principios de democracia interna y el debido proceso.
Luis Picón Quedo fue regidor de la Municipalidad de Tingo María, vicepresidente regional y posteriormente gobernador regional; es actual congresista de la República.
Luis Picón Alcántara es candidato al Senado por el departamento de Huánuco por Podemos Perú. Médico con especialidad, es un joven con futuro prometedor en la medicina.
Tito Jaime Fernández, líder del movimiento cocalero en el Alto Huallaga, luchó y ofrendó su vida por los agricultores. Fue alcalde en el periodo 1982-1984. Su nombre y apellido quedaron grabados en el Alto Huallaga, imborrables como tinta indeleble.
Tito Jaime Hidalgo fue candidato al Congreso con el partido de César Acuña, donde obtuvo 12,000 votos. En las elecciones pasadas para la alcaldía obtuvo 16,000 votos, perdiendo por escaso margen al no contar con un candidato que lo represente en Aucayacu.
César Zapata Castillo fue alcalde de Aucayacu en dos periodos. En el primero asumió la administración municipal por falta de autoridades en 1986, ante la renuncia de anteriores administradores, y en una segunda oportunidad asumió el cargo de alcalde en 1987-1989. No pudo terminar su periodo de gobierno por sufrir un atentado contra su vida.
Carlos Zapata Medina asumió el cargo de alcalde por ser el segundo en la lista de regidores, ya que Juan Picón Q. no pudo asumir el cargo por una enfermedad que le cegó la vida. La gestión del personaje en mención fue desastrosa y es considerada la peor en toda la historia de Tingo María.
La paternidad de un jefe de familia llegó a la política peruana en todos sus niveles. Es decir, no será el político más capaz o el cuadro de mayor trayectoria el que llegue a promocionar una candidatura, sea para el Congreso o la alcaldía, ni un connotado cuadro técnico; eso quedó atrás. En estos tiempos ya no sirve. Lo que más pesa es haber tenido un padre que lo promocione con nombre y apellido. Así se torna el espectro político peruano en pleno siglo XXI.
Para concluir la presente reflexión, debo decir que nadie tiene nada contra la paternidad familiar; cada padre quiere lo mejor para sus hijos. Pero no seré yo quien decida la elección de tal o cual candidato, porque mi voto no es dirimente. Será la población en su conjunto quien decida, analizando su trayectoria política, sus planes de gobierno y propuestas coherentes con la realidad, para generar el cambio social que el país, la región, la provincia y el distrito necesitan.
(*) Comunicador para el desarrollo




