¿Qué es la atención prenatal y por qué es importante?
La gestación es un periodo de cambios para la madre como para el entorno familiar, donde se vivirá una experiencia consciente, responsable y plena; teniendo así una maternidad saludable y segura. El objetivo esencial de la atención prenatal es identificar a las gestantes de mayor riesgo, con la finalidad de intervenir de manera oportuna y de este modo se podrá prevenir riesgos durante la gestación, por lo tanto, se tendrá un buen resultado perinatal.
La atención prenatal ayuda a prevenir, orientar y disminuir los factores de riesgo. En la atención prenatal se atenderá con los exámenes físicos de laboratorio, los cuales permitirán identificar si el desarrollo fetal es exitoso o no. Pudiéndose detectar problemas de salud y tratar a tiempo afecciones como: Anomalías congénitas, cardiacas o hidrocefalia, enfermedades hereditarias y síndromes genéticos.
¿Cómo obtengo un buen resultado perinatal? Es importante que toda gestante asista de manera responsable a sus atenciones prenatales para ser atendida bajo la evaluación de un profesional calificado, recibiendo las ordenes de laboratorio, los exámenes físicos, el monitoreo electrónico fetal y el ultrasonido, los cuales permitirán identificar el buen desarrollo fetal, además de una buena evaluación nutricional de la gestante, brindándole IEC (información, educación y comunicación) sobre el consumo del ácido fólico, sulfato ferroso, consejería nutricional y la promoción de estilos de vida saludable.
La importancia de que el embarazo de toda madre gestante vaya por buen camino, radica en los cuidados que le proporciona a su cuerpo y al de su bebé. La alimentación en esta etapa es fundamental. Señora gestante usted deberá consumir alimentos ricos en proteínas como la trucha, la carne de cuy, los garbanzos, el chocho, las carnes rojas, verduras como la espinaca, brócoli; frutas como la naranja, la mandarina y el mango. Alimentos que contienen vitaminas y minerales como la quinua, la papa, el camu camu, la lúcuma, la chirimoya, el aguaymanto, la maca, etc. Debiendo agregar a su alimentación el calcio, hierro, ácido fólico y yodo, estos nutrientes lo encontrará en alimentos como la leche, el queso, las habas, la soja, la sangrecita de pollo, el hígado, las semillas de calabaza, etc. No olvidarse de consumir 2 litros de agua diariamente después de cada comida y frutas buenas para la digestión como la papaya, la piña o la manzana.
Por: Dra. Zoila Evira Elvira Miraval y estudiantes de la Facultad de Obstetricia -UNHEVAL, De La Mata Sayes Lilia, Escandón Palomino Leslie y Fabían Ortega Marshory




