La lucha por el Club Central

La ciudad de Huánuco ha sido testigo de la presencia de instituciones que, a lo largo de su vida republicana, han moldeado su sociedad. Entre ellas, destaca el Club Central, un espacio que durante más de 100 años albergó actividades sociales, culturales y deportivas, contribuyendo al tejido social de la comunidad huanuqueña. Sin embargo, este ícono cultural cayó en una profunda crisis debido a la mala gestión de sus dirigentes, lo que desencadenó un proceso judicial para rescatarlo.

El Club Central, que por ley pasó a ser propiedad del Colegio Leoncio Prado, se vio envuelto en una serie de disputas, lideradas por dirigentes inescrupulosos, entre ellos César Cachay, quien, junto a su directiva, se apropió ilegalmente del local. Durante su nefasta administración, esta institución fue despojada y destruida, como si se tratara de una venganza por haber perdido el control. Los responsables, en un acto de mezquindad, desmantelaron el techo, robaron cuadros, espejos y hasta los juegos de billar, dejando tras de sí un panorama desolador.

Afortunadamente, la justicia prevaleció. Gracias al coraje de huanuqueños comprometidos con su legado, se recuperó este espacio emblemático para ser devuelto al Colegio Leoncio Prado, que tiene la intención de transformarlo en un centro cultural. La ciudad de Huánuco necesita más que nunca de espacios dedicados a la educación y la cultura, y esta oportunidad de restaurar el Club Central podría ser clave para el futuro cultural de la región.

El desalojo final de los invasores se llevó a cabo el viernes 6, sorprendiendo a aquellos que, en su afán de venganza por no quedarse con el club, lo desmantelaron y destruyeron, incluso algunos han hablado que se pretendía quemar el local con gasolina y kerosene. Independientemente de que esto sea cierto o no, los exdirigentes del Club Central, bajo el liderazgo de César Cachay y sus seguidores, tienen mucho que explicar, por estas cobardes acciones y atentado a Huánuco. Este episodio ha quedado marcado como un intento desesperado de borrar una institución que pertenecía al pueblo huanuqueño, pero que, gracias a la firmeza de la comunidad, fue salvada.

Ahora, la responsabilidad recae sobre el director del Colegio Leoncio Prado, quien debe liderar las gestiones para la construcción de un espacio que promueva la cultura en Huánuco