El ministro de Cultura, Fabricio Valencia, se enfrentará a una interpelación en el Congreso de la República el viernes 13 de junio, una citación que pone en el ojo de la tormenta su gestión en un momento particularmente sensible para el patrimonio cultural peruano. La interpelación, programada para las 3:00 p.m., surge en medio de crecientes críticas sobre el manejo de sitios arqueológicos clave y la administración interna del ministerio, incluyendo cuestionamientos sobre la transparencia en la contratación de servicios y la atención a las demandas laborales.
Según la investigación publicada por El Comercio, la interpelación se concretará tras la aprobación de tres mociones que suman un total de 52 preguntas, lo que anticipa un interrogatorio exhaustivo por parte de los congresistas.
La decisión de someter al ministro Valencia a esta rendición de cuentas ante el Congreso se materializó a través de la aprobación de las mociones 17586, 17587 y 17588, evidenciando un amplio respaldo parlamentario a la necesidad de esclarecer diversas controversias. La moción 17586, sustentada por el congresista Edward Málaga Trillo (no agrupados), centra su atención en la polémica reducción del área de la Reserva Arqueológica de Nasca, específicamente la disminución de 2,400 kilómetros cuadrados. El congresista argumenta que la resolución ministerial del Ministerio de Agricultura, emitida el 28 de mayo, representa un “grave retroceso” en la protección de este invaluable patrimonio.
Por su parte, la moción 17587, impulsada por el legislador Elvis Vergara (Acción Popular), plantea serias acusaciones sobre presuntas irregularidades administrativas y posibles actos de corrupción que estarían ocurriendo dentro del Ministerio de Cultura. Esta moción también pone el foco en la contratación directa, sin licitación, de un inmueble por parte del Instituto Nacional de Radio y Televisión del Perú (IRTP), entidad adscrita al ministerio. Se denuncia que el local presentaba condiciones deficientes, lo que habría generado una inversión adicional de casi S/3 millones en reparaciones, un gasto que ha levantado sospechas sobre la transparencia del proceso.
Finalmente, la moción 17588, defendida por el congresista Bernardo Quito (Bancada Socialista), señala una supuesta “total indiferencia” del ministro Valencia frente a las demandas laborales de los trabajadores del Ministerio de Cultura en Cusco, quienes llevaron a cabo una paralización en mayo pasado. Además, se critica la inacción del ministerio ante el deterioro de importantes sitios arqueológicos como Machu Picchu, Kuélap y Pachacámac, así como la falta de apoyo a los elencos nacionales y a las direcciones descentralizadas del sector.
Cabe recordar que el Ministerio de Cultura, como ente rector en la protección y promoción del patrimonio cultural de la nación, tiene la responsabilidad de velar por la conservación de sitios arqueológicos, promover el arte y la cultura en sus diversas manifestaciones, y garantizar condiciones laborales justas para sus trabajadores. La interpelación del ministro Valencia surge en un contexto de creciente preocupación por el estado del patrimonio y la gestión cultural en el país, lo que hace que su comparecencia ante el Congreso sea un evento de gran relevancia.




