Mientras te encuentras en una discoteca, la música retumba y las luces parpadean. El DJ parece invisible; es una mezcla generada por inteligencia artificial (IA). Con la sofisticación de los programas de mezcla y la reducción de presupuestos en los locales, algunos en la industria de la música dance temen que la IA pueda reemplazar la conexión en vivo entre un DJ y su público.
Nooriyah, una DJ de 28 años que vive en Londres, no está de acuerdo. “Debido a que la forma en que me conecto con mi público es muy difícil de replicar. Imagina a un raver mirándome cuando estoy de DJ, viéndome sudar y bailar igual que ellos. En ese momento sienten esa íntima conexión que la IA no podría lograr”, comenta.
Por otro lado, Hannah Rose, otra DJ emergente, nota que los locales están recortando presupuestos y recurriendo más a las transmisiones de sets. “Especialmente cuando es en el extranjero, si no tienen dinero para llevarte a tocar en otro país, es una forma fácil y accesible de conseguir a los artistas en sus lineups sin tenerlos físicamente en la sala”, dice Hannah.
Nooriyah, además de ser DJ, también produce su propia música. Ella cree que la amenaza de la IA es más palpable en la producción, donde hay programas de software que mezclan música. Nooriyah quiere un mejor diálogo entre los actores de la industria de la música y los desarrolladores de IA y sugiere gravar a las empresas de IA para capacitar a las personas que pierden sus trabajos a causa de ella.
Finalmente, Phil Kear del Sindicato de la Música teme que la IA, al proporcionar música más barata, limite lo que la gente está dispuesta a pagar por las grabaciones humanas. Sin embargo, recalca que “mucho estará determinado por la disposición del público en general a aceptar la IA o la calidad de la música que puede producir”.




